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Relaciones se enfriaron por crisis del gas
Rusia y UE buscan superar desacuerdos

Primer ministro ruso y presidente de la Comisión Europea diseñarán marco de cooperación energética

Moscú
EFE

La Unión Europea (UE) y Rusia dieron el viernes otro paso para superar sus desacuerdos políticos y económicos, que enfriaron sus relaciones tras la guerra de Georgia y la crisis del gas, y trazar nuevos marcos para la cooperación energética. “Debe haber las mismas reglas para todos. Esta es la clave”, dijo el primer ministro ruso, Vladímir Putin, al exponer al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, sus condiciones para la firma del nuevo acuerdo de asociación estratégica entre Rusia y la UE, en sustitución del que vence a finales de este año.
En rueda de prensa conjunta tras las negociaciones, Putin subrayó que esta misma idea la expuso Barroso, quien dijo que “Rusia y Europa son parte de la misma civilización y deben vivir según normas únicas”.
“En Rusia estamos dispuestos a buscar compromisos, dar pasos al encuentro de nuestros socios, a comprender y respetar sus intereses, pero exigimos que se nos trate de la misma manera”, indicó Putin.
Barroso, por su parte, declaró que la Unión Europea desea mantener un comercio abierto y libre de proteccionismo con Rusia, que es su tercer socio comercial, después de Estados Unidos y China, con un intercambio de 280.000 millones de euros en 2008.
“En condiciones de crisis, surge la tentación de recurrir a las medidas proteccionistas. Pero el proteccionismo sólo conduce a más proteccionismo, por lo que es una vía que no conduce a ningún lado. Debemos mantener un comercio basado en la transparencia”, afirmó.
Para la UE, el incremento de los aranceles rusos de importación de coches, acero y maquinaria “va en contra del espíritu de la declaración del Grupo de los Veinte (G-20) en Washington”, dirigida contra el proteccionismo y la lógica del “sálvese quien pueda”, que hunde la economía mundial.
Por otra parte, Barroso dijo que la UE atiende “con atención” la propuesta rusa hecha dentro del G-20 sobre la necesidad de reformar la arquitectura financiera internacional.
“Consideramos que la Organización Mundial del Comercio es una buena plataforma para celebrar las negociaciones al respecto”, indicó el presidente de la Comisión, al subrayar que la UE respalda el ingreso de Rusia en este organismo.
Agregó que con Putin conversó sobre los preparativos del nuevo acuerdo de asociación estratégica, el cambio climático, la crisis financiera global y la seguridad energética, al destacar que “Rusia sigue siendo un importante socio en el suministro de gas a Europa”.
Al respecto, aseguró que la UE no contrapone su proyecto del gasoducto Nabucco, llamado a transportar gas del mar Caspio y Asia Central a Europa sin pasar por Rusia, a las rutas rusas North Stream y South Stream.
“La UE procura diversificar sus fuentes de suministro, pero no se opone a los proyectos North Stream y South Stream”, señaló sobre los gasoductos que deberán bombear carburante ruso a Europa, el primero por el mar Negro y Bulgaria y el segundo por el Báltico y Alemania.
Barroso se entrevistó también con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y abogaron por fortalecer la seguridad de los suministros de hidrocarburos y evitar nuevos conflictos como la “guerra del gas” entre Rusia y Ucrania de enero pasado, que durante dos semanas dejó a millones de europeos sin carburante en medio del invierno.
Medvédev aprovechó la ocasión para denunciar la nula eficacia de la Carta Energética, un marco de seguridad jurídica en inversiones, comercio y tránsito entre el oeste y el este de Europa que Rusia misma ha firmado, pero se resiste a ratificar.
La UE espera convencer a Rusia de incluir los principios de esta Carta en el nuevo acuerdo de asociación, mientras Moscú propone la firma de un convenio especial que reglamente sus relaciones con Bruselas en esa esfera.
Rusia también pide que la UE permita el libre acceso del gigante gasístico Gazprom a los activos de las compañías energéticas europeas, que a cambio podrían invertir en este país, el mayor exportador mundial de gas y el segundo de petróleo.
Además, Moscú propone crear un consorcio internacional integrado por Rusia y la UE para controlar el sistema de gasoductos ucraniano y evitar la repetición de los cortes de enero pasado.
La UE y Rusia reanudarán la próxima semana la tercera ronda de negociaciones para la firma del nuevo acuerdo de asociación.
Ambas partes retomaron el pasado 2 de diciembre en Bruselas las negociaciones, canceladas en septiembre por los Veintisiete debido a la guerra en Georgia.
Bruselas adujo a la hora de tomar la decisión que, pese a los desacuerdos en materia de seguridad, era urgente actualizar el marco jurídico de las relaciones comerciales bilaterales, en particular en materia energética.


Tensión

Serguei Ivanov, viceprimer ministro ruso, advirtió en la Conferencia de Seguridad de Múnich que los planes de Estados Unidos, desarrollados durante los años de la Administración Bush, de instalar un escudo antimisiles en Europa puede generar tensiones internacionales.
Ivanov dijo que el estacionamiento de un sistema antimisiles afecta la seguridad internacional y añadió que si éste es decidido unilateralmente por Estados Unidos se crea una situación “que sólo lleva a nuevas tensiones”.
Ivanov dijo que los lugares elegidos por Estados Unidos para instalar su sistema antimisiles, en Polonia y la República Checa, apuntan a que Washington pretende intimidar a Rusia.
El político ruso recordó que el presidente Dimitri Medvedev ha dicho que no instalará misiles de corto alcance en Kaliningrado si Estados Unidos prescinde del sistema antimisiles en la República Checa y en Polonia.
Para Rusia la única opción válida es hacer un proyecto conjunto de Estados Unidos, Europa y Rusia; si los tres “evalúan conjuntamente los peligros y los afrontan conjuntamente”, dijo Ivanov para añadir que en tal caso se podrían usar las bases de radares en el sur de Rusia.
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