Rusia vuelve su mirada hacia América Latina
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Rusia vuelve su mirada hacia América Latina

Gobierno ruso busca proyectar una nueva imagen de su país a través de eventos culturales, religiosos y comerciales

Eugenia Soto
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Tras lustros de ausencia, Rusia busca a acrecentar su influencia en la región latinoamericana.
Como punta de lanza en su estrategia, el Gobierno de Moscú realiza jornadas sobre la cultura de su país en varias ciudades de América Latina. El evento bautizado como “Días de Rusia” conjuga elementos de la nueva imagen que esta nación busca proyectar: religión, cultura y negocios.
La retirada de Rusia de la región se originó ante el deterioro económico que padeció en sus últimos años la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Hoy, sin embargo, Rusia forma parte de las economías emergentes más pujantes.

Siete países latinoamericanos, entre ellos Costa Rica, fueron seleccionados para ser escenario de los “Días de Rusia”, programa que se realiza por primera vez en la región.
“Este evento marca el regreso de Rusia a la región a través de una exposición de nuestras tradiciones. Nuestro objetivo es generar un mayor conocimiento del público latinoamericano sobre la actual coyuntura política y social de Rusia, condiciones empresariales, y del renacimiento espiritual”, comentó Eleonora Mitrofánova, jefa del Centro Ruso de Cooperación Científica y Cultural, ente organizador del evento.
Cuba, Costa Rica, Venezuela, Brasil, Argentina, Chile y Paraguay, es el recorrido que seguirán estas jornadas, las cuales estarán encabezadas por jerarcas de la Iglesia Ortodoxa rusa, representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores, miembros del Gobierno y personalidades de cultura de Rusia.
En el evento, que llegará a Costa Rica mañana, se buscará presentar ampliamente la cultura religiosa rusa. Uno de los puntos clave de ese programa será la actuación del coro del moscovita Monasterio del Encuentro del Señor, dijo Mitrofánova.
Por otro lado, en algunos países se celebrarán foros de negocios. “La posibilidad de negocios es amplia entre nuestros países porque no competimos. Producimos cosas distintas”, aseguró Yan Burlay, director adjunto del Departamento Latinoamericano del Ministerio de Asuntos Extranjeros de Rusia.
La actividad se enmarca dentro de los esfuerzos de Rusia por recuperar espacios en la región latinoamericana.
Los problemas que enfrentó durante sus últimos años de existencia la Unión Soviética y el periodo de reacomodo de fuerzas posterior obligaron a un repliegue ruso en Latinoamérica.
Esto trajo no pocos problemas a varios de sus más cercanos aliados en la región, como Cuba, que padeció la caída de su mayor aliado comercial.
Hoy, Rusia es una de las economías emergentes más dinámicas del mundo. Ha logrado asegurarse el control sobre los grandes yacimientos de gas natural y petróleo en las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central, como Uzbekistán.
A través de los gasoductos y poliductos rusos se satisface el 40% de la demanda energética de la Unión Europea, una dependencia que los expertos europeos estiman crecerá en años venideros.
La economía ha reportado crecimientos de entre el 6,4% y el 8% durante los últimos cinco años, y el Fondo Monetario Internacional proyecta que en 2008 el aumento será del 7% a pesar de la crisis financiera que aqueja al mundo.
La nueva fortaleza de su economía le permite a Rusia buscar acrecentar su influencia y perseguir sus propósitos de política exterior.
“Nuestro objetivo es el reconocimiento de un mundo multipolar. Creemos que América Latina tiene todo el potencial para convertirse en un polo de influencia en este mundo multipolar que perseguimos,” aseguró Burlay.


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