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Jueves 15 Octubre, 2015

No es peligroso ni antidemocrático querer un país más solidario, más inclusivo y más justo. El verdadero peligro sería olvidar que esas palabras existen

Rumbo de la política social: una articulación necesaria

La historia nos demuestra, ya desde el siglo XIX, que Costa Rica es un país forjado con principios de solidaridad y de justicia social. Pero en las últimas dos décadas aumentó la desigualdad y los márgenes de pobreza se volvieron preocupantes.
Como encargada de coordinar el área social, desde mi despacho hemos acometido esa tarea con el fin de optimizar el uso de los recursos, elaborar una estrategia nacional y articular los programas existentes.
Para ello en julio de 2014 revivimos el Consejo Presidencial Social, encargado de coordinar la política social —integrado por 33 instituciones— para articular con eficiencia la estructura social del país.
A la fecha son muchos los resultados. Hemos creado una estrategia nacional para la reducción de la pobreza denominada Puente al Desarrollo, para que las ayudas lleguen sin duplicidades y a quienes realmente las necesitan.
En el Consejo creamos una unidad de seguimiento y monitoreo para medir avances, coordinación y uso de los recursos. A la fecha, esta estrategia beneficia a más de 20 mil familias, en que el 82% de las jefaturas de hogar son de mujeres y 35 mil personas son niños y niñas menores de 12 años.
Además, incorporamos los mapas sociales como herramienta fundamental para el diseño y ejecución de las políticas públicas en materia social e incluimos indicadores de discapacidad en los programas de las instituciones que lo conforman y en el SIPO.
En telecomunicaciones, creamos la Comisión de Articulación Interinstitucional, que definió los programas de acceso y servicio universal solidario —que será presentado al país el 5 de octubre— y con esto logramos una disminución efectiva de la brecha digital que, con el acceso a Internet, facilita a las personas en mayor condición de vulnerabilidad, la disminución de brechas y la capacitación necesarias para la generación de oportunidades y emprendimientos, según las metas del MEP en educación y acceso a las TIC.
Creamos la Comisión de Bancarización, donde modificamos el decreto ejecutivo del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), para facilitar el acceso de las personas no bancarizadas al sistema.
Logramos articular la estrategia de desarrollo rural del Inder y adoptamos la estrategia de prevención de la violencia contra la mujer, mediante un enfoque preventivo para la construcción de nuevas masculinidades. Estos son algunos productos del trabajo con planificación.
La consigna es rescatar nuestro Estado y fortalecer una democracia que no puede convivir más con la injusticia y la exclusión. La democracia es responsabilidad de todas y todos; es movimiento, es un asunto de realidades.
Entonces, no es peligroso ni antidemocrático querer un país más solidario, más inclusivo y más justo. El verdadero peligro sería olvidar que esas palabras existen y que una vez señalaron el camino de esa patria con justicia social que decidimos construir hace más de 60 años.

Ana Helena Chacón Echeverría
Vicepresidenta de la República