Rousseff: "Juicio político equivale a pena de muerte"
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En un llamado personal, la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, instó a los senadores a votar en contra de su destitución, afirmando que esto equivaldría a una pena de muerte en su contra y pondría en riesgo la democracia del país.

En un discurso durante su juicio en el Senado, Rousseff recordó su lucha contra la dictadura, resaltó sus políticas de bienestar social, y afirmó que los cargos en su contra fueron fabricados por la élite del país para tomar el poder tras haber perdido las elecciones presidenciales de 2014. Rousseff advirtió que habrá más desigualdad y pobreza en caso de que su sucesor, Temer, sea confirmado en el cargo.

"Durante la lucha contra de la dictadura mi cuerpo fue marcado por la tortura. Me amargué", dijo Rousseff en su discurso de 30 minutos, durante el cual se le quebró la voz en varias ocasiones. "No puedo evitar más que probar de nuevo la amargura de la injusticia y la arbitrariedad".

Los senadores ahora cuestionarán a Rousseff en una sesión que se espera dure todo el día. Posteriormente, la tarde del martes o el miércoles por la mañana, votarán a favor o en contra de destituir a Rousseff de su cargo permanentemente.

El testimonio de Rousseff fue la última oportunidad de defensa en un juicio político que ha durado casi nueve meses y que ha sumido a la economía más grande de Latinoamérica en una incertidumbre política y una profunda recesión. Rousseff, quien fue encarcelada durante el régimen militar que duró de 1964 a 1985, se enfrenta a una dura batalla para convencer a los senadores y evitar que se consiga la mayoría de dos tercios requerida para destituirla permanentemente y ratificar a su ex vicepresidente, Michael Temer, en el cargo.

Rousseff dijo a los senadores que sus esfuerzos para equilibrar el presupuesto fueron boicoteados por sus detractores en el congreso con el fin de crear una incertidumbre que ayudó a preparar el camino para el juicio político.

"Se aprovecharon de la crisis económica", dijo Rousseff en el pleno de la cámara alta. "Yo no cometí esos crímenes, estoy siendo acusada de manera injusta y arbitraria".

Algunos partidarios de Rousseff estuvieron presentes en el pleno del Senado, incluido el ex presidente Luiz Inácio da Silva, quien en otra época fue el político brasileño más popular y ahora se enfrenta a una investigación por corrupción. Estuvo también Chico Buarque, uno de los compositores más conocidos del país e icono de la resistencia contra la dictadura.

Rousseff está acusada de financiar el gasto del gobierno sin la aprobación del Congreso mientras la desaceleración económica erosionaba la recaudación fiscal, lo cual hizo que el déficit aumentara en los últimos dos años a alrededor del 10% del Producto Interno Bruto.


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