Emilio Bruce

Emilio Bruce

Enviar
Viernes 10 Junio, 2016

 Estamos pensando y escribiendo en el entendido de que este dichoso país es nuestro hogar común y que sus hijos deben buscar construirlo de la mejor manera, protegerlo de los peligros, aprovechar las oportunidades de hacerlo mejor y más justo. Estamos actuando en la convicción de que no se destruye para determinar quién manda más en Costa Rica


Sinceramente

¡Roma: Ciudad Eterna!

Estamos pensando y escribiendo en el entendido de que este dichoso país es nuestro hogar común y que sus hijos deben buscar construirlo de la mejor manera, protegerlo de los peligros, aprovechar las oportunidades de hacerlo mejor y más justo. Estamos actuando en la convicción de que no se destruye para determinar quién manda más en Costa Rica.
Estamos comentando la gira europea del señor Presidente ya que poco supimos sobre a lo que iba y poco sabemos de lo que hizo, salvo los comentarios que hemos leído en títulos y redes.
La visita a Roma de la delegación presidencial fue más rica y diversa de lo esperado. Tres grandes acontecimientos iluminan positivamente la misma. La visita al presidente de la República Italiana Sergio Mattarella le dio el sentido oficial. La firma de algunos convenios le dio el marco a la visita oficial de Estado. Convenios de extradición, la firma de un Tratado de Asistencia Penal, la firma de un Acuerdo de Cooperación Cultural, Científica y Tecnológica que permitirá implementar acuerdos específicos en materias de becas, colaboración académica e intercambio cultural, así como la firma de un Acuerdo de Intercambio de Información Tributaria junto al Memorandum de Entendimiento para unir y coordinar esfuerzos para fortalecer y combatir el cambio climático global describen la amplitud de los objetivos alcanzados. Se ganaron exposición y buena voluntad.
En Roma también la delegación presidencial se reunió con representantes de más de 100 grandes consorcios italianos de los sectores económicos más importantes. Costa Rica expuso su oferta exportadora. Se destacaron muchos positivos aspectos pero sobre todo su mano de obra talentosa que genera una producción sofisticada y competitiva. Se abrieron las puertas a Italia.
La visita al Príncipe Gran Maestre de la Orden Soberana y Militar de Malta ayudó a Costa Rica al compartir experiencias y esfuerzos en el ámbito de los migrantes y refugiados. La presencia de la Orden de Malta en Costa Rica desde hace ya mucho tiempo con programas sociales de consideración ha sido siempre muy positiva.
Finalmente la visita privada al papa Francisco sirvió para agradecer sus oficios por el diálogo logrado con Nicaragua, la instancia para acatar las sentencias de la Corte Internacional de Justicia y el pacífico desarrollo de las relaciones bilaterales. No menos importante fue el agradecimiento por la ayuda papal para la solución de la crisis migratoria y humanitaria de Centroamérica.
El señor Presidente de Costa Rica invitó al papa Francisco a visitar el país y unos humildes obsequios le fueron entregados.
Detalles que acongojan surgieron en estas visitas. La forma podría haber estado mejor, pero lo alcanzado fue exitoso y los costarricenses debemos aprender a destacar siempre lo bueno.
He creído firmemente que el tomar perspectiva y celebrar lo bueno nos hace mejores y criticarlo todo hasta lo bueno, para triunfar en una enconada lucha de poder, puede llevar al país a una situación de calamidad pública.

Emilio Bruce