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Expectativas para 2010


Escribíamos en agosto anterior, en esta misma columna, que las presiones que habían llevado el tipo de cambio a pegarse al techo superior de las bandas cambiarias del Banco Central en los meses anteriores, habían disminuido considerablemente. El déficit en cuenta corriente había disminuido de manera importante, y la desalineación de tasas de interés locales, externas y el tipo de cambio se habían reducido dramáticamente con respecto a mediados de 2008.
Nuestro diagnóstico en ese momento era que no existían ya las mismas presiones de devaluación sobre la moneda nacional ni de incremento sobre las tasas de interés locales, por lo tanto era de esperar que el tipo de cambio no necesariamente iba a estar pegado a la banda superior, y que las tasas de interés debían mostrar cierta estabilidad.
Seis meses después, este escenario se ha cumplido de manera satisfactoria. Sin embargo, creemos ya que la posibilidad de que el tipo de cambio se ubique de manera sostenible en niveles iguales o inferiores a los que exhibe actualmente se han agotado de manera importante, mientras que los niveles de tasas de interés tienen muchas menos condiciones para reducirse respecto a sus niveles actuales de manera sostenible (tasa básica pasiva del 8%).
Si bien es cierto no es descartable que el tipo de cambio alcance brevemente niveles menores a los actuales, debido a la alta incertidumbre del momento respecto a la inflación y a una disminución de expectativas con respecto a la devaluación de la moneda local por parte de los agentes económicos, creemos que en promedio el tipo de cambio tendería durante los próximos meses a devaluarse con respecto a los niveles de cerca de ¢550 en que se mueve actualmente.
Los meses de mayor incremento típico en las reservas monetarias del sistema financiero nacional son febrero y marzo, por lo que temporalmente es probable que el tipo de cambio siga fluctuando aleatoriamente en niveles como los que presenta hoy, pero hacia mediados de año las probabilidades de que el colón se devalúe aumentan de manera importante.
Si consideramos que será difícil durante 2010 repetir el nivel inflacionario del 4% de 2009 (estimamos inflación de entre un 6,5% y un 7,5%, muy positiva en todo caso con respecto al pasado económico reciente), consideramos también que la devaluación no debe desligarse significativamente con respecto a esta variable.
En resumen, esperaríamos inflación del orden del 6,5%-7,5% en promedio para 2010, devaluación promedio para el año en el rango del 2%-4%, y tasa básica en promedio alrededor del 9%-10,50%.

Rolando Saborío Jiménez
Economista y operador de Mercados Internacionales
BCR Valores Puesto de Bolsa, S.A.
[email protected]
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