Enviar
Roddick ni calentó
La arcilla es un tormento para el lento Andy que se despidió de Roland Garros temprano

El estadounidense Andy Roddick, uno de los tres campeones del Grand Slam que debutaron ayer en Roland Garros, se despidió a las primeras de cambio, al ser derrotado por el francés Nicolas Mahut por 6-3, 6-3, 4-6 y 6-2.
Roddick, campeón del Abierto de EE.UU. en 2003, no perdía en una primera ronda de un grande desde hace seis años, precisamente en estas mismas pistas.
Hoy reconoció que su juego de pies no es "lo suficientemente bueno" como para deslizarse y ofrecer peligro en un torneo en el que, en diez participaciones, lo mejor que hizo fue alcanzar los octavos de final en 2009, y en el que ha cosechado cinco derrotas en su primer duelo.
Su aversión a la tierra es notable. Roland Garros es el único torneo del Grand Slam en el que no ha alcanzado las semifinales, y este año se le va sin haber ganado un solo partido en esta superficie, después de haberse preparado para París en la Copa del Mundo por equipos en Dusseldorf, pero perdiendo sus tres partidos individuales.
Mahut, 88 del mundo, deleitó a sus seguidores en la pista Suzanne Lenglen, la segunda en importancia del complejo, logrando la primera victoria en cinco encuentros ante Roddick, con 13 saques directos y ganando el 69 por ciento de sus 107 puntos de servicio.
Al de Nebraska, con 29 años, le queda solo pensar ahora en la hierba de Queen's, Wimbledon y luego los JJOO para redimirse, e intentar inscribir su nombre en algún grande, algo cada vez más difícil si se tiene en cuenta que entre Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer han ganado los 31 últimos torneos del Grand Slam.
Al contrario de Roddick, el español Juan Carlos Ferrero y el argentino Juan Martín del Potro sacaron adelante sus encuentros. Ferrero, campeón en 2003, al vencer al francés Jonathan Dasnieres de Veigy, invitado especial, por 6-1, 6-4 y 6-3, y el de Tandil al español Albert Montañés por 6-2, 6-7 (5), 6-2, 6-1.
Ferrero, con 32 años, es uno de los 37 jugadores que compiten este año con 30 o más años, un récord en los torneos del Grand Slam. "Yo, cuando me miro en el espejo me veo igual", bromeó ayer.

París/EFE


Ver comentarios