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Lunes 16 Mayo, 2016

 El cambio climático es una grave amenaza no solo para los habitantes de las regiones más vulnerables del mundo, sino que es un grave problema global que también tiene implicaciones negativas en el sector de la inversión, que busca la estabilización financiera

Riesgo financiero y cambio climático

De acuerdo con un informe presentado por expertos del FMI, el cambio climático está afectando la disponibilidad de alimentos y de agua en diversas partes del planeta, lo que tendrá consecuencias negativas porque atenta contra la solvencia del sistema financiero, detiene el crecimiento económico y no reduce la pobreza.
En el informe se afirma que los científicos tienen una elevada certeza en ciertos “riesgos cruciales”, hambrunas a causa de los cambios en la temperatura y los patrones de lluvia, aumento de la pobreza en países con ingresos medios y altos, inundaciones, olas de calor, sequías, guerras y enfermedades.
No obstante, la investigación indica que durante las décadas de 1960 y 1970, menos de 20 desastres ocurrieron por año, y que a partir del año 2000, el promedio aumentó a 50 desastres por año. Lo que implica que los desastres naturales se están volviendo más frecuentes, menos mortales, pero más costosos en cuanto a los daños totales que suponen. Pese a que el vínculo entre cambio climático y el aumento en los riesgos de desastres naturales aún no tiene asidero científico.
Los países en vías de desarrollo con un sector agrario dinámico, sobre todo por el aumento de las exportaciones, constituyen el sector económico más importante en una economía y podrían verse afectados ante los embates del cambio climático.
Lo que implica impulsar una estrategia conjunta de gestión de riesgos sobre la base de una cooperación entre el Estado y el sector privado, a fin de poder afrontar mejor y con mayor eficacia los daños causados por el cambio climático.
Los servicios financieros podrían fortalecer la resiliencia de los productores agrícolas frente a los fenómenos climáticos y limitar los riesgos en situaciones en las que los agricultores no están en condiciones de reducirlos mediante sus propias medidas de adaptación.
Hoy día los riesgos derivados del clima ya no solo afectan a las empresas y particulares con infraestructuras costeras o con miles de millones en activos fósiles. El impacto llega a las empresas que aseguran esos riesgos, a las que invierten y, obviamente, a los bancos que las financian.
Los mercados financieros desempeñarán un importante papel en ayudar a los agentes económicos y gobiernos a enfrentar las crisis inducidas por el cambio climático a las que están expuestas empresas financieras y no financieras.
Los compromisos para la mitigación de los gases de efecto invernadero presentados por más de 160 países en anticipación a la Conferencia del Cambio Climático en París (COP21), representan un paso importante de la comunidad internacional para contener el calentamiento global.
Finalmente, el cambio climático es una grave amenaza no solo para los habitantes de las regiones más vulnerables del mundo, sino que es un grave problema global que también tiene implicaciones negativas en el sector de la inversión, que busca la estabilización financiera.

Luis Fernando Allen Forbes
Director ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare