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• Ciudadanos estadounidenses evalúan el costo de tener un pasaporte americano
Ricos cambian ciudadanía para evadir impuestos

El número de estadounidenses adinerados que renuncian a la ciudadanía de ese país aumentó siete veces desde las medidas enérgicas contra la evasión fiscal.
En 2011, casi 1.780 expatriados renunciaron a su nacionalidad en las embajadas de Estados Unidos, contra los 235 que lo habían hecho en 2008.
Este es el único país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos que impone tributos a sus ciudadanos dondequiera que estos vivan, y está en busca de estafas impositivas perpetradas en los paraísos fiscales, entre los que se cuenta Suiza. Ante el rechazo de los bancos suizos y alemanes, y la obligación de información que impone la Foreign Account Tax Compliance Act (Fatca: ley de observancia fiscal en el exterior), los más de 6 millones de estadounidenses en el extranjero evalúan el costo de tener un pasaporte americano.
“Comenzó con la caída de UBS”, dijo Matthew Ledvina, abogado especializado en derecho tributario. “Aumentará, porque la Fatca exigirá que los bancos hagan averiguaciones sobre las personas”.
La renuncia dura diez minutos y se realiza dentro de una cabina con vidrios blindados. Se abona un arancel de $450 y se puede imponer un “impuesto de salida” sobre ganancias no realizadas. Tres meses después, un certificado acredita que ya no se es ciudadano y que se carece del derecho a recibir los servicios y la protección del Gobierno estadounidense.
Los estadounidenses residentes en Suiza no pueden aprovechar la inexistencia del impuesto a las ganancias de capital en la nación alpina o las deducciones fiscales para los aportantes al régimen jubilatorio. “Cada dólar que uno ahorra va parar a manos del fisco estadounidense”, dice Ledvina. “Esa es una de las razones por las que la gente renuncia a la nacionalidad”.
Los que informen a la IRS (agencia fiscal de Estados Unidos) cuentas bancarias en el exterior deben presentar un formulario con detalle de todos los activos financieros extranjeros, incluso contratos de seguros, préstamos y tenencia accionarias en empresas de otro país.
La Fatca exige que los bancos retengan el 30% de “determinados pagos de Estados Unidos vinculados” con algunas cuentas de clientes con esa nacionalidad que no proveyeron suficiente información a la IRS.
“Es increíble la frustración que genera el descaro y la extralimitación imperial que tiene esta ley”, dijo David Kuenzi, consultor impositivo de Thun Financial Advisor.
Habrá una multa de hasta $50 mil para quienes no hagan la presentación. Por la Ley de Secreto Bancario de 1970 se podrá sancionar también a los clientes con la mitad de la suma depositada en una cuenta bancaria extranjera sin declarar.
La implementación de la Fatca en 2013 llega después de que el UBS pagara $780 millones en 2009 e informara sobre aproximadamente 4.700 cuentas, a fin de conciliar un proceso con Estados Unidos por evasión fiscal.
Esa conciliación llevó a cerca de 33 mil presentaciones voluntarias a la IRS durante el trienio que cerró en 2011 y a la repatriación de miles de millones de dólares a Estados Unidos.

Giles Broom/ Bloomberg News

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