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Reviven protestas en Argentina

Agrupaciones agrícolas reanudaron huelga comercial ante ausencia de acuerdos con el gobierno

Buenos Aires
EFE

El estancamiento de las negociaciones para poner fin al largo conflicto entre el Gobierno de Argentina y el campo desembocó ayer en el reinicio de las protestas agropecuarias en este país, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de alimentos.
Las cuatro principales patronales rurales resolvieron reanudar la huelga comercial suspendida desde hace cinco semanas tras considerar que en ese período de “tregua” no se produjeron avances en la negociación con el Ejecutivo.
Los dirigentes de la Federación Agraria Argentina (FAA), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) resolvieron no comercializar, hasta el próximo 15 de mayo, granos destinados a la exportación.
El titular de la CRA, Mario Llambías, dijo en rueda de prensa que en esta nueva protesta, de ocho días, se realizarán movilizaciones de productores agropecuarios “a la vera de las rutas” y asambleas en diferentes puntos del país.
Además, aclaró que “el normal abastecimiento a la población es prioritario” y que se “deberá facilitar la libre circulación” de transportes de alimentos destinados al consumo doméstico.
Por su parte, el jefe del Gabinete de ministros, Alberto Fernández, se mostró “muy asombrado” por el reinicio de las protestas y lo calificó como un “nuevo gesto de intemperancia” de las patronales agropecuarias.
“Uno siente que ha pecado de estúpido por confiar en ellos. Siempre he apostado al diálogo y a tratar de encontrar una salida” al conflicto, declaró el funcionario a la emisora local Radio 10, que en las últimas semanas mantuvo varias reuniones con los dirigentes del campo.
Los productores agropecuarios realizaron durante tres semanas una huelga comercial con cortes de carreteras en demanda de una política agropecuaria integral y el levantamiento de un nuevo esquema de impuestos móviles a las exportaciones de granos.
La medida, que provocó desabastecimiento y encarecimiento de alimentos, fue suspendida el pasado 2 de abril, por el plazo de un mes, para habilitar las negociaciones entre las entidades del campo y el Gobierno, que estuvieron plagadas de tensión, marchas y contramarchas.
El viernes pasado, los agricultores habían resuelto esperar hasta el martes para ver si el Gobierno aceptaba discutir el tema de las retenciones, a lo que tampoco accedió el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, en un encuentro que mantuvo ayer con las patronales rurales.
Tras una reunión celebrada el martes entre las partes, los dirigentes del campo aseguraron que el Gobierno admitió que hubo “errores” en la puesta en marcha del nuevo esquema impositivo, lo cual fue desmentido horas más tarde por el Ejecutivo, algo que irritó a los productores rurales.
El presidente de la FAA, Eduardo Buzzi, rechazó “el nivel de confrontación al que fue llevando el Gobierno” a las entidades del campo y remarcó que tampoco hubo avances en las negociaciones sobre problemáticas de sectores como el de “la carne, los lácteos, el trigo y las economías regionales”.
“Hay un ánimo de confrontación, sino no se explica esta actitud” del Ejecutivo, enfatizó.
Por su parte, Llambías destacó que el próximo 15 de mayo, cuando concluya la “nueva etapa de la protesta”, las entidades rurales volverán a reunirse “para evaluar la situación y resolver los pasos a seguir”.
Argentina es el primer exportador mundial de girasol, el segundo de maíz, el tercero de soja y el cuarto de trigo, y ocupa también puestos de relevancia en el comercio global de derivados (aceites y harinas) de estos granos.
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