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En diez años se redujeron muertes y gases contaminantes
Revisión técnica ha sido efectiva

Modelo de inspección sería cambiado por diputados

La revisión técnica vehicular ha pasado la prueba desde que se instauró como requisito de circulación hace casi diez años.
La cantidad de muertos y heridos en las carreteras se ha reducido, así como la emisión de gases contaminantes por parte de la flota vehicular, a pesar de que esta última aumentó en un 60% desde hace una década.
Asimismo, la inspección visual del chasis y los títulos de propiedad han permitido que este derecho de circulación se convierta en un filtro para detectar vehículos robados y “gemeleados” y que, al mismo tiempo, se promueva un ahorro para los conductores en el consumo de combustibles.
A pesar de los buenos resultados obtenidos hasta el momento, los diputados y el Gobierno pretenden cambiar el modelo de revisión técnica vehicular a partir de julio de 2012, cuando venza la concesión de diez años otorgada a la empresa Riteve.
Un año antes de que fuera un requisito contar con la revisión técnica de Riteve, en el país se registraron 438 muertes in situ por accidentes de tránsito, mientras que para el año pasado, se contabilizaron 287 decesos, de acuerdo con el Consejo de Seguridad Vial; es decir, hubo un descenso del 34%.
Lo mismo ocurre con el número de heridos, ya que para 2001, se contabilizaron más de 9 mil personas y para el año pasado, se redujo a 7 mil.
La disminución de decesos y personas heridas en carreteras se debe a varios factores, como una ley de tránsito más estricta desde 2008, así como las campañas de seguridad vial desarrolladas, pero también juega un rol preponderante la revisión técnica.
Si se considera que cada año un 19% de los vehículos es rechazado por tener problemas en sus frenos y que un 15% no pasa la revisión por deficiencias en sus ejes y suspensión, se puede dimensionar en parte la contribución de la inspección vehicular en las estadísticas de accidentes fatales.
Otro aspecto en el que la inspección técnica ha dado buenos resultados, está relacionado con la disminución de gases contaminantes.
Ya para 2005, la Agencia de Cooperación Alemana (GTZ) y el Ministerio del Ambiente, Energía y Telecomunicaciones publicaron los resultados de un estudio que determinó que la emisión de monóxido de carbono por emisiones de vehículos, se había reducido en 37 mil toneladas.
Tres años después, la empresa Ambioconsultores CAP estableció que se habían disminuido 29 mil toneladas de monóxido de carbono, además de otras 4 mil toneladas de otros gases.
Asimismo, la Universidad Nacional también ha concluido que se han reducido los gases contaminantes.
Antes de que la empresa Riteve ofreciera el servicio, los conductores debían acudir a talleres particulares para obtener el “ecomarchamo”.
Ese derecho de circulación se obtenía tras superar en algunas ocasiones una revisión mecánica de los mismos talleres que ofrecían la revisión técnica, por lo que al final, en algunos casos, se reducía al cobro de un “peaje” para estos establecimientos y no a la emisión de gases, como lo manifestó Francisco Jiménez, ministro de Obras Públicas y Transportes.
Por otra parte, la inspección vehicular ha ayudado a la policía y al Organismo de Investigación Judicial a decomisar vehículos robados o “gemeleados”.
Esto, porque dicho proceso incluye cotejar que el número de chasis concuerde con el registro de propiedad. Para 2004, se detectaron más de 64 mil defectos de identificación, el año pasado la cifra se redujo a 17 mil.
Otro punto a favor de la revisión es que el adecuado mantenimiento de los vehículos para superar la inspección vehicular, concluye en un ahorro significativo de combustible para los conductores.
Los estudios de GTZ y del Ministerio de Ambiente concluyeron hubo una disminución del 15% en el consumo de combustibles y que cada conductor ahorró al menos $200.
Pese a los buenos resultados, los diputados y el mismo Gobierno ya planean un cambio de modelo cuando venza la concesión.
La Asamblea Legislativa analiza una modificación a la ley de tránsito, la cual incluye el final de la revisión técnica ofrecida por un solo oferente.
En ese sentido, los legisladores se debaten entre dos opciones, sacar a licitación el servicio y otorgarlo a unas dos o tres empresas o bien, facultar al Ministerio de Obras Públicas y Transportes para que otorgue permisos a decenas de talleres que hagan la inspección.
Las posiciones encontradas entre los congresistas sobre este punto, podrían estancar la aprobación de dicha ley, la cual incluye una rebaja para las multas de tránsito que se están cobrando.
La empresa Riteve está interesada en seguir prestando el servicio, una vez que venza el plazo de la concesión otorgada hace casi diez años.
Sin embargo, para participar en el proceso, indicó que el Gobierno debe garantizar un estricto control sobre todos los operarios que realicen la revisión, sin importar si es por medio de permisos o de una licitación pública, concluyó Fernando Mayorga, gerente de Riteve.

Esteban Arrieta
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