Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 4 Mayo, 2016

 No se justifica una división sindical, como la que existe, más que por los egos de algunos dirigentes sindicales, por su protagonismo mediático y su vocería pública con la cual tratan de hegemonizar, más por su imagen pública, la lucha social

Revisar estrategia y táctica de lucha sindical

El movimiento sindical del país, si quiere crecer cuantitativa y cualitativamente, tiene que revisar su estrategia y táctica de lucha, sus objetivos y demandas concretas de luchas, de movilizaciones y de organización, y hacer los esfuerzos necesarios para evitar la disputa pública de liderazgos ocasionales que afectan las movilizaciones y concentraciones generales y específicas de fuerza que realizan.
En 1967, cuando estábamos en las luchas estudiantiles, participamos en los esfuerzos por la unidad del movimiento sindical, que condujo al Comité Unitario Sindical, y en la unidad en la acción, especialmente, en la organización de los desfiles del 1° de mayo, día natural de protesta organizada.


Ese año la Federación de Estudiantes Universitarios de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) participó, por primera vez, en el desfile sumándose, en ese esfuerzo, a otras organizaciones estudiantiles como el Frente de Acción Universitaria, que recién habíamos fundado. En años siguientes la FEUCR siguió participando.
Curiosamente a medida que la FEUCR fue ganada por grupos de izquierda, y progresistas, dejó de participar en estos desfiles, aunque sí participan estudiantes que pertenecen más a partidos políticos de izquierda, que hacen labor proselitista en las universidades, que a organizaciones estudiantiles como tales movilizadas con ese propósito.
En aquellos años y hasta la caída de los países socialistas se hacían esfuerzos de lucha y de movilización unitaria en función de las distintas centrales sindicales que controlaban los partidos Vanguardia Popular, Socialista Costarricense, Movimiento Revolucionario de los Trabajadores, Liberación Nacional, los socialcristianos, y las organizaciones trotskistas que empezaban a surgir. Era, en cierta forma, natural que la unidad de acción no se lograra por la presencia de estos partidos, que procuraban hegemonizar la acción y la lucha.
Ahora, sin esa presencia partidaria en los sindicatos, al estilo anterior de 1990, no se justifica una división sindical, como la que existe, más que por los egos de algunos dirigentes sindicales, por su protagonismo mediático y su vocería pública con la cual tratan de hegemonizar, más por su imagen pública, la lucha social.
Sobre la diversidad de opinión del análisis de la realidad social, económica y política, que les permite a los sindicatos, y a sus líderes, desarrollar sus estrategias y tácticas movilizadoras, lo que más urge es la unidad de acción en aquellos elementos que son absolutamente comunes a todos, o a la mayoría de los sindicatos, y sobre eso movilizar y luchar, aunque esos elementos comunes sean pocos, pero sobre todo que sean posibles.
Muchas de las consignas de movilización de los últimos días, realizadas por los bloques Unitario Sindical y Social Costarricense (BUSSCO) y Patria Justa, exceptuando las del 1° de mayo, donde caben todo tipo de protestas y consignas, eran, en su forma, tan solo gritos al cielo, o peticiones, ante posibles amenazas a derechos laborales y sociales, y no luchas concretas que permitieran obtener resultados prácticos e inmediatos, que justificaran, de mejor forma, los paros a modo de huelgas que se realizaron, paros y huelgas que debieron, en esa perspectiva haber continuado hasta el Desfile del 1° de mayo, habiendo cerrado ese día con una gigantesca manifestación, que se hiciera sentir mejor en sus demandas y peticiones.

Vladimir de la Cruz