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Retos comerciales


La agenda comercial para el nuevo año, que comenzará mañana, pone al país de cara a mercados con un gran potencial, que —bien explotados— podrían significar una gran ventaja.
Los esfuerzos de Comercio Exterior para 2008 se enfilarán en mejorar las condiciones de acceso a Europa y consolidar el ingreso a China, luego del establecimiento de relaciones diplomáticas a mediados de 2007.
Así de tácitas han sido las autoridades comerciales costarricenses en sus objetivos para el nuevo año.
Sin embargo, alcanzar esas metas no resulta una tarea sencilla. Por el contrario, ya se han dado algunos tropiezos en el camino, como ocurrió en la primera ronda de negociaciones con la Unión Europea y la aplicación o no —como punto de partida— del Sistema Generalizado de Preferencias.
Este régimen permite que actualmente la mayoría de los bienes ingresen libres de aranceles al conglomerado del Viejo Continente, pero para que se produzca la negociación de un acuerdo comercial, los europeos reclaman la necesidad de arrancar de cero.
Pero este no es el único tema que ha generado algún grado de preocupación en el país, sobre todo entre los sectores productivos con mayores intereses de vender sus bienes a esa región.
En ese sentido el principal desafío en las negociaciones, que se formalizarán el próximo año, se centraría en las posibilidades de obtener mejores condiciones sanitarias y fitosanitarias para garantizar el acceso de los productos a Europa.
Nada se logra con una reducción arancelaria y con acuerdos firmados si persiste otro tipo de obstáculos al comercio con esa región, en especial para productos como el banano y el azúcar.
Para nadie es un secreto que cada país o región intenta de alguna manera proteger a sus productores. Pero al hablar de libre comercio también se debe hablar de equidad.
De ahí que los logros que se alcancen en cuanto a obtener este trato equitativo serán sin duda un beneficio para la región, y en ello es donde nuestras autoridades deberán estar alerta.
Esta misma situación es válida para la eventual negociación con China. Las diferencias abismales entre ambas economías hacen presumir que se está en una lucha contra un tigre suelto, que en los últimos años no solo ha crecido a pasos de gigante, sino que además sus empresas y productos han invadido al mundo, sin necesidad de acuerdos.
La experiencia obtenida por Costa Rica en negociaciones anteriores y el conocimiento de nuestras autoridades sobre las necesidades del país, representan sin duda las herramientas para buscar acuerdos beneficiosos para los costarricenses.
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