Enviar
Lo más destacado

1. Bancos centrales sacrifican independencia
La crisis financiera global está obligando a los banqueros centrales de todo el mundo a renunciar a parte de su apreciada independencia. Recuperarla no será fácil.
En juego no solo está un principio. Durante más de un cuarto de siglo, los bancos centrales independientes han podido tomar medidas dolorosas y políticamente impopulares necesarias para controlar la inflación. Pero la peor catástrofe económica desde los años 30 no ha dejado a Ben S. Bernanke, Mervyn King, Masaaki Shirakawa y a sus colegas otra elección que la de alinear las políticas de sus instituciones con la de los líderes electos de sus países.
Como resultado, a los responsables de las políticas monetarias podría dificultárseles actuar cuando llegue el momento de empezar a absorber el dinero con el cual han inundado el mundo.

2. Merma la ventaja de Baidu sobre Google
Chen Chen se mostró tan decepcionado cuando descubrió que el cibersitio Baidu Inc. llevó a algunos pacientes a buscar atención médica por parte de proveedores no autorizados que empezó a hacer sus búsquedas por Google Inc.
“Me sacudió enterarme de esto”, dijo Chen, de 22 años, guardia de seguridad en Pekín, quien ha estado usando Baidu desde que comenzó a emplear Internet. “Ahora, incluso si busco algo por Baidu, lo cotejo con Google por las dudas”.
Baidu, principal motor de búsqueda de Internet en China, ha experimentado una mengua del tráfico y un desplome del valor de las acciones desde noviembre, cuando en un programa de la televisión estatal se criticó su práctica de mostrar más arriba los resultados pagos de búsquedas en vez de algunos gratuitos, según la firma de investigación Analysys International, con sede en Pekín.

3. Zapatero y Fernández impulsan inversiones
Cristina Fernández, presidenta de Argentina, y José Luis Rodríguez Zapatero, jefe del Gobierno español, respaldaron un incremento de las inversiones españolas en el país suramericano, aunque sin cerrar el contencioso en torno a la expropiación de Aerolíneas.
“Tenemos discrepancias en el tema Aerolíneas, espero que se arreglen, pero eso no empaña para nada las relaciones bilaterales. Están muy por encima de cualquier empresa y de cualquier conflicto” entre dos países como España y Argentina, dijo Zapatero.
El jefe del Ejecutivo español hizo la valoración durante la conferencia de prensa que ofreció al término de la reunión que mantuvo en Madrid con la Presidenta argentina, que realizó una visita de Estado a España, en la que fue recibida por los reyes de España Juan Carlos y Sofía en el Palacio Real.

4. Telmex reducirá inversiones
Telmex, la mayor compañía de telefonía fija de México, aseguró que reducirá aproximadamente “un tercio” sus inversiones en capital fijo de lo inicialmente planeado para este año por las perspectivas económicas del país y el ambiente regulatorio que enfrenta la compañía.
Durante una conferencia telefónica con analistas para comentar los resultados de la empresa en el último trimestre de 2008, el director financiero de Telmex, Adolfo Cerezo, manifestó que, si bien la compañía tuvo “un gran año” en 2008, en 2009 no invertirá los 12 mil millones de pesos ($845 millones) que planeaba sino solo unos 8 mil millones de pesos ($563,3 millones).
Cerezo precisó que la disminución de inversiones en México de Telmex, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, no significa que la compañía descarte “expandir sus capacidades”.
“Tenemos que ser más precavidos y más conservadores de lo que hemos sido en el pasado, con base en las perspectivas económicas y regulatorias para el resto del año”, indicó el ejecutivo.

5. JPMorgan limita crédito no usado
JPMorgan Chase & Co., Citigroup Inc. y Bank of America Corp. están entre las entidades prestamistas que empezaron a restringir líneas de crédito por valor de $1,6 billones, ya que enfrentan una creciente demanda de préstamos que amenaza con drenar capital.
Los bancos usaron negociaciones sobre préstamos con los minoristas Rite Aid Corp. y Ethan Allen Interiors Inc. y la constructora Ryland Group Inc. en el pasado mes para reducir los límites del crédito y elevar las tasas de interés. Después de depreciaciones y pérdidas crediticias por valor de más de $1 billón, las entidades prestamistas están tomando medidas para disminuir las probabilidades de que compañías en problemas retiren fondos.
Mientras el presidente Barack Obama les pide que extiendan más créditos, los bancos están reacios a hacerlo hasta saber cuánto necesitarán para respaldarlos c
on más fondos, según un informe de investigación dado a conocer por Citigroup el 23 de enero. Las compañías podrían tener que emitir bonos por valor de $450 mil millones para reemplazar préstamos que no serán renovados cuando venzan en Estados Unidos y Europa este año, dijo el banco.
“Para aquellas compañías imposibilitadas de obtener crédito, es darwinismo económico”, dijo Josh Rosner, director gerente de Graham Fisher & Co. A comienzos de 2007 predijo que los bonos hipotecarios desencadenarían una crisis financiera global. “Este es un ajuste del crédito a pautas racionales”.

HECHO PRINCIPAL:
Wall Street defiende uso de plan de estímulo

Los “peces gordos” de Wall Street defendieron su uso del salvavidas de $165 mil millones que extendió el Gobierno en 2008 ante el escepticismo de los legisladores y la ira de la opinión pública que no ve resultados.
Asediados por los legisladores durante una audiencia del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, ocho de los principales ejecutivos de Wall Street insistieron en que la situación sería peor sin el plan de rescate que el Congreso aprobó en octubre pasado.
Es la primera vez que estos ejecutivos rinden cuentas ante el Congreso desde que la crisis financiera arrancó con fuerza en septiembre pasado.
Los legisladores instaron a los ejecutivos a reconocer la “ira” de los contribuyentes ante la escasa transparencia sobre el manejo de los fondos y la percepción de que las instituciones no usaron el dinero para cumplir con la meta del plan: flexibilizar el crédito a los consumidores y negocios.
Conscientes del enorme problema de imagen que sufre el sector, los ejecutivos, uno a uno, replicaron que, precisamente gracias al plan de rescate, conocido por las siglas en inglés “TARP”, es que los bancos continúan emitiendo líneas de crédito.
El monto dado a los bancos es parte del plan de rescate financiero de $700 mil millones que, a través del Departamento del Tesoro, busca atajar la crisis de liquidez del sector.
Casi todos llegaron al Congreso con un “mea culpa” y el compromiso de trabajar con los legisladores para corregir las fallas del sistema.
Barney Frank, presidente del Comité, les instó a que cooperaran “de buena gana” y den señales de que no solo entienden la “ira” sino que “están dispuestos a hacer sacrificios para que esto funcione”.
Así, el principal ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, afirmó que jamás había visto “un abismo más grande entre la industria de servicios financieros y el público”.
Blankfein reconoció la “enorme ira del público” y la percepción de la opinión pública, a veces “con justa razón”, de que “Wall Street perdió de vista su amplias obligaciones públicas”.
También se comprometió a corregir “ciertas prácticas” y el restablecimiento de la “estabilidad y vitalidad” del sector financiero.
Por su parte, el ejecutivo de Bank of America Kenneth Lewis reconoció que los contribuyentes “quieren que manejemos nuestros gastos cuidadosamente y proveamos transparencia sobre cómo estamos utilizando su dinero para reactivar la economía”.
“Estas expectativas son adecuadas y estamos trabajando para responder a ellas”, aseguró Lewis.
Citó como ejemplo que en 2008 él y otros ejecutivos de alto nivel pasaron de recibir bonificaciones y otros obtuvieron pagos reducidos en un promedio del 80%.
Agregó que Bank of America, que recibió $45 mil millones del programa “TARP”, procesó durante el cuatro trimestre préstamos por más de $115 mil millones para individuos y negocios.
Mientras, el ejecutivo de Morgan Stanley John Mack dijo que la crisis de liquidez subraya la urgencia de “un cambio profundo” en el sistema.
Su empresa ha incrementado la transparencia, modificado la estructura de cómo distribuye las compensaciones y en general, ha disminuido el riesgo, aseguró.
Mack reconoció que aún queda mucho camino por andar para reconquistar la confianza del público, de los inversionistas y de las autoridades.
La meta sigue siendo “pagarles por completo a los contribuyentes en cuanto sea posible”, enfatizó.
Jamie Dimon, de JPMorgan Chase, dijo que apoya la creación de un agente que supervise a los mercados financieros estadounidenses para responder a algunas de las “debilidades” del sistema y “cerrar las brechas” en el sistema regulatorio.
El republicano de mayor rango en el Comité, Spencer Bachus, dijo a los banqueros que todos tienen que poner de su parte para “recuperar la confianza” de la opinión pública.
Ver comentarios