Enviar
Lo más destacado

1. Citibank de El Salvador inicia operaciones

El Citibank de El Salvador inició operaciones en este país centroamericano luego de concluir totalmente el proceso de fusión de los bancos Cuscatlán y Uno, adquiridos en 2006 por un monto superior a los $2.600 millones.
El banco estadounidense, una de las entidades financieras más grandes del mundo, anunció en un comunicado que todas las agencias de los dos bancos comprados en el país operarán con la marca Citi.

2. Colombia mejora clima de negocios

Colombia fue el país que más reformas realizó en el último año en Latinoamérica para mejorar su clima de negocios, según un nuevo informe del Banco Mundial (BM) que señala que Chile es el mejor país de la región para hacer negocios.
La sexta edición del estudio Doing Business (Haciendo Negocios), que abarca el periodo comprendido entre junio del año pasado y junio de este año, destaca que Colombia se ha erigido “como uno de los líderes globales” en el impulso a las reformas para mejorar el clima de negocios.

3. Demanda de energía geotérmica se triplicará

La demanda mundial de energía geotérmica podría triplicarse en diez años, lo que ayudará a cerrar la brecha con la producción de energía solar y eólica, dijo Martin Herrenknecht, que dirige el fabricante alemán de equipos de perforación que lleva su nombre.
“Existe un enorme potencial, y ahora se está invirtiendo mucho en proyectos y desarrollo”, dijo el responsable ejecutivo de Herrenknecht AG en una entrevista el 8 de setiembre en la sede de la empresa en Schwanau, Alemania.

4. Control estatal sobre Pemex afecta a inversores

Felipe Calderón, presidente de México, ha llevado sus planes de aflojar el control gubernamental sobre Petróleos Mexicanos más o menos tan lejos como le fue posible. No es muy lejos. El Congreso de México no quiso ni siquiera considerar su idea de permitir inversiones privadas en el sector petrolero protegido por la Constitución. En cambio, los legisladores probablemente aprueben este año solo una medida que facilita a la estatal Pemex usar contratistas externos para los servicios.

5. Slim invierte en el New York Times

El multimillonario mexicano Carlos Slim compró un 6,4% de New York Times Co., aludiendo al “atractivo precio” de la editorial del diario, tras una caída de la cotización en lo que va de año del 20%. La compra convierte a Slim en el tercer mayor accionista del New York Times de fuera de la familia Sulzberger, que controla la empresa. Slim y un fideicomiso (“trust”) familiar poseían 9,1 millones de acciones del New York Times al 4 de setiembre, según un comunicado de este miércoles del regulador. Previamente no habían informado tener una participación en la empresa, el tercer grupo editorial de diarios de Estados Unidos.
La participación es pasiva, según el comunicado. Slim podría estar comprando las acciones apostando a que un tercero comprará New York Times, dijo Hal Vogel, un analista de medios de Nueva York. El principal inversor de la compañía, Harbinger Capital Partners, inició una batalla por el control a principios de año por una mayor representatividad en el Consejo, la venta de activos y más inversiones en Internet.





Hecho Principal:
Relaciones tirantes

La reactivación del escándalo por el “caso del maletín” volvió a resentir las relaciones entre Argentina y Estados Unidos, aunque esta vez en un contexto de creciente tensión regional donde varios países sudamericanos renuevan sus acusaciones contra Washington.
La difusión en un juicio en Miami (Estados Unidos) de grabaciones del FBI que apuntalan la pista de que $800 mil intervenidos en agosto de 2007 en Buenos Aires al venezolano Guido Antonini Wilson tenían como destino la campaña electoral de la actual presidente argentina, Cristina Fernández, devolvió la relación bilateral a un nivel de tensión que no se registraba desde diciembre pasado.
Entonces, Fernández tachó de “operación basura” la investigación judicial en Miami, tensión con Washington que se dio por superada dos meses después, pese a que la relación no volvió a ser “carnal” como en la década pasada, sino apenas “madura”, eufemismo que adoptó la diplomacia de uno y otro lado.
Pero este jueves quedó en evidencia que la herida no estaba cerrada cuando Argentina, a través de su Cancillería, acusó a Estados Unidos de utilizar el “caso del maletín” con “fines políticos subalternos” a partir de una causa judicial “en base a material armado y producido por el FBI —es decir con conocimiento de autoridades políticas— de Estados Unidos”.
Fernández venía en los últimos días expresando críticas al modelo económico estadounidense, y otros funcionarios de su gobierno renovaron su preocupación por la reactivación de la IV Flota del Sur de la Armada de Estados Unidos, pero la dura respuesta del jueves sincronizó con decisiones de Bolivia y Venezuela, gobiernos aliados a Argentina, en abierto desafío a Washington.
Tanto los presidentes boliviano, Evo Morales, como el venezolano, Hugo Chávez —también impactado políticamente por el “caso del maletín”—, expulsaron de sus países a los embajadores de Estados Unidos con acusaciones de planes de desestabilización en momentos en que crece en Bolivia la espiral de violencia.
En este contexto, la Cancillería argentina, aunque sin nombrar a Estados Unidos, también pidió contener “todo intento exterior de buscar la desestabilización de gobiernos populares elegidos democráticamente, en elecciones libres y sin proscripciones en Sudamérica”, una región donde también otros países como Ecuador y Paraguay han hecho notar sus diferencias políticas frente a la Casa Blanca.
“Esto es un juego abierto donde nadie sabe bien cómo impactará la situación de Bolivia, las denuncias de Chávez y este intento de alineamiento de América Latina en una confrontación contra Estados Unidos. Hay muchos jugadores y nadie tiene el control de lo que vayan a hacer”, dijo a Efe el analista político Jorge Arias.
El experto en política regional añadió que durante los procesos electorales en Estados Unidos pueden registrarse picos de tensión con Latinoamérica porque suele haber un repliegue sobre los asuntos internos y esto genera en los líderes latinoamericanos una “tentación” de confrontación.
Arias, director de la consultora Polilat, opinó que para Estados Unidos la relación con Latinoamérica “está en el patio trasero” pues tiene una estrategia de relación con el mundo en el que se centra en atender los escenarios de conflicto.
Ver comentarios