Enviar
Martes 16 Agosto, 2016

El modelo actual beneficia y premia a los concesionarios que “alquilan su placa”, trasladándole el costo de dicha tarifa al usuario

Restricciones innecesarias y sus consecuencias

David Villatoro Reyes

La restricción que el CTP impone a la concesión del servicio de transporte público del tipo taxi es un ejemplo de las consecuencias que acarrea un sistema que limita la competencia en servicios vitales como le es el transporte de personas.
Apertura. El modelo de concesión de taxi debería ser abierto; permitiendo que las personas que cumplan los requisitos técnicos para operar una unidad de taxi, lo hagan. Esto beneficiaria no solo al usuario, sino también a los cientos, posiblemente miles, de choferes que tienen que pagar una cuota al concesionario.
Un reflejo de lo anterior es que existan, según datos de Uber, más de 7 mil conductores afiliados a su sistema, además de la cantidad de porteadores y piratas, que son realmente difíciles de cuantificar.
Doble costo. El modelo actual beneficia y premia a los concesionarios que “alquilan su placa”, trasladándole el costo de dicha tarifa al usuario. Esto implica que el usuario está pagando por dos unidades de trabajo; la del concesionario y la del chofer, lo cual se expresa directamente en un aumento en los costos del usuario y en especial en una baja en la ganancia de los choferes y concesionarios.
Negocio Redondo. El alquiler de dichas placas o concesiones implica un negocio sumamente lucrativo, con mejores rendimientos que cualquier instrumento de inversión; si un concesionario, que obtuvo dicha figura prácticamente gratis en su momento, decide alquilarla, obtiene ingresos por hasta ¢750 mil mensuales, si aplicamos un supuesto de renovación y mantenimiento de la unidad de transporte que implique un tercio de ese ingreso, estaría generando una utilidad neta de ¢500 mil mensuales. Para obtener dicho ingreso debe invertir en su vehículo ¢10 millones el cual puede utilizar por 15 años. Lo anterior supone una utilidad del 5% mensual o un 60% anual, es sin duda un excelente negocio, que prácticamente ningún instrumento de inversión nacional o internacional podría considerar generar.
Solución. Una posible solución para el problema citado en este articulo, es la apertura del servicio de taxi, haciendo una exhaustiva fiscalización del servicio brindado. Con esto, los mayores beneficiados son los usuarios y los choferes que sufren de abusivas “cuotas” que, aunque injustificado, pueden provocar que los mismos recurran a métodos ilegales para poder cumplir el pago y generar un ingreso digno.

Analista financiero
Administrador de empresas