Enviar
El estado de la seguridad social responde a la huella de quien fue su rectora, dice Luis Fishman
“Renuncia de Avila más bien se retrasó”
En la Caja se mueven intereses que no van en beneficio de quienes más necesitan, aduce diputado de Unidad

La renuncia de María Luisa Avila el 28 de julio a su cargo de Ministra de Salud, en medio de la crítica situación de la Caja Costarricense de Seguro Social, de la que ella fue rectora, llevó a LA REPUBLICA a plantear una entrevista, ante los cuestionamientos y denuncias presentados en la corriente judicial por Luis Fishman contra ella. Ahora el legislador insiste en las responsabilidades de Avila.

¿Evade María su responsabilidad ante las denuncias presentadas por usted y el diputado Sotomayor, al renunciar?

En primer lugar, ni ella ni nadie que desempeñe un cargo en la administración pública puede irse para su casa sin rendirle cuentas al país de lo que hizo o dejó de hacer. Eso lo establece el artículo 11 de la Constitución Política.
En esta administración se ha establecido la nefasta práctica de que un jerarca de institución pública renuncia, o le piden la renuncia, la Presidenta le agradece los servicios, y el asunto se da por concluido. Nunca se conocen las verdaderas razones de la renuncia o la remoción, y menos se le rinden cuentas al país del desempeño realizado.
Las denuncias que en su oportunidad planteamos contra la Ministra de Salud, tanto en el plenario como en el Ministerio Público, se mantienen y ella está obligada legal y moralmente a responder.

¿Cómo interpreta usted esta renuncia?

Lo que hasta hoy ha trascendido, deja ver que el estado de la seguridad social en el país es caótico. Al interior de la Caja, en sus cúpulas, se mueven intereses y concepciones de grupos de poder, que nada tienen que ver con el interés del ciudadano concreto, particularmente de los sectores económicamente más débiles.
Hay quienes desde la propia Caja impulsan la privatización de la medicina pública, hay quienes han hecho de esa institución una fuente de negocios personales.
En ese entorno se da la renuncia de Avila, cuyas razones verdaderas se conocen muy poco.

¿Debió Avila quedarse y tratar de sacar la Caja adelante?

Tanto en esta situación de la Caja, cuyas primeras muestras de su gravedad apenas están saliendo, como en otras que tienen que ver con el creciente deterioro de la atención en salud de la población y el estado de hospitales y sus servicios, está la huella de quien ha sido rectora del sector salud. Su renuncia más bien se había atrasado.

La Caja está en crisis, ¿cree que una intervención era la solución?

La Asamblea Legislativa creó una comisión especial para entrarle al tema de la Caja. Creo que el punto de partida y de llegada de esa comisión debe ser la defensa de la Caja como institución baluarte de la seguridad social, y el interés de los asegurados. En función de esos parámetros, se debe hacer una reubicación de la Caja y de los servicios de salud, de acuerdo con la realidad de nuestro tiempo, con las patologías existentes y las demandas de la población.

¿Traería beneficios al país y a la Caja la salida de Avila?

Según las calificaciones que realiza el Ministerio de Planificación, en el cuatrienio 2006-2010, el sector salud fue el de más bajo rendimiento, y la rectora era María Luisa Avila, como también lo era en este gobierno.
El tema de la salud va muchísimo más allá que cerrar algunos restaurantes o amenazar con clausurar la Asamblea Legislativa.

¿Hasta qué punto es ella responsable de la situación de la Caja?

La doctora Avila lleva cinco años de ser la rectora del sector salud; es decir, la máxima jerarca en ese campo, y la Caja es la institución más importante del sector salud.

¿Gestionará en la Asamblea llamar a cuentas a Avila?

Si la Presidenta de la República no la pidió, nosotros sí lo haremos desde el Parlamento.

Gabriela Masís
[email protected]
Ver comentarios