Enviar

Esperamos que el proyecto de ley para acercar nuestra legislación en algunos aspectos a nuevos estándares internacionales, realmente sea la vía para que las pymes tengan acceso a los fondos que necesitan


Renace la esperanza para las pymes

Un proyecto de ley que necesita el país y que aparentemente debió aparecer en el panorama legislativo cuando se creó el Sistema de Banca para el Desarrollo —destinado a facilitar la obtención de crédito a las pymes—, surge ahora, finalmente, como una esperanza para estas, que han seguido arrastrando el lastre de la falta de financiamiento por no disponer de las garantías que normalmente piden los bancos.
El nuevo proyecto de ley de garantías mobiliarias presentado al Congreso, de aprobarse, permitiría que los inventarios, flujos de efectivo, contratos, marcas, entre otros bienes, sean una opción de garantía como alternativa a la hipoteca.
El proyecto no fue preparado por quienes deberían haber pensado en esa alternativa, en 2008, para dar verdadera funcionalidad a la Banca para el Desarrollo, creada en teoría para solucionar los problemas de créditos a los empresarios de las pymes que no estaban en condiciones de ofrecer un aval hipotecario.
Tampoco fue elaborado por nuestros diputados que, suponemos, deberían visualizar este tipo de necesidades en el país y crear leyes ahí donde hagan falta y eliminar las obsoletas.
Por el contrario, el proyecto procede de Boris Kozolchyk, creador de la ley interamericana sobre este tema de la Organización de Estados Americanos, junto a la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial.
Esperamos que esta iniciativa para acercar nuestra legislación a nuevos estándares internacionales, que incluyen estos mecanismos de garantías, se apruebe en la Asamblea Legislativa con la celeridad que el país y los empresarios requieren.
Esperamos que lo que se apruebe no vuelva a caer en la anterior condición, de no solventar en la práctica los problemas financieros de las pymes, sino que realmente se constituya en la vía para que estas puedan tener acceso a los fondos que necesitan en condiciones acordes con sus características y su disponibilidad de bienes muebles que garanticen sus créditos.
Si se quiere estimular el espíritu emprendedor y sustituir con ello en parte la falta de empleo existente, se debe reconocer la urgencia de aprobar este proyecto de ley que, como decíamos al inicio debió acompañar probablemente desde el principio al Sistema de Banca para el Desarrollo.
 

Ver comentarios