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Miércoles, 19 de diciembre de 2018



GLOBAL


Remedios contra crisis financiera no surten efecto

| Jueves 09 octubre, 2008



Fed y Bancos Centrales de Europa bajaron tipos para tratar de dar un impulso a los mercados, pero desconfianza se mantuvo
Remedios contra crisis financiera no surten efecto

• Precio del dinero en Estados Unidos se aproxima al mínimo histórico, pero mercados siguen resfriados
• Sesiones iniciaron con caída histórica de 9,38% de la Bolsa de Tokio, su mayor descenso desde 1987.

Redacción Economía
EFE

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió ayer bajar los tipos de interés medio punto hasta el 1,50%, en una acción coordinada con otros bancos centrales de Europa, con lo que el precio del dinero volvió a cotas de agosto de 2004.
Sin embargo, el medicamento aplicado no logró surtir un efecto inmediato.
Con el nuevo recorte de los tipos, desde el 2% en el que se mantenía desde el pasado abril hasta el 1,5%, la Fed vuelve a abaratar el dinero tras haber mantenido la tasa en las tres reuniones más recientes.
En los dos últimos años, la institución ha optado por mantener los tipos de interés en diez ocasiones y por bajarlos en siete reuniones consecutivas.
De este modo, el precio del dinero se aproxima al mínimo histórico del 1%, que alcanzó el 25 de junio de 2003, y retoma la senda descendente que inició hace más de un año con el estallido de las hipotecas subprime.
La decisión se produjo de manera coordinada con el Banco Central Europeo (BCE), los bancos centrales de Inglaterra, Suiza, Suecia y Canadá.
Hasta el momento, nunca se había producido una bajada de tipos de interés de forma simultánea por varios bancos centrales, aunque hay que recordar que después de los atentados del 11-S en Nueva York, la Fed y el BCE acordaron reducir el precio del dinero también medio punto.
La Reserva Federal explicó que “la intensificación reciente de la crisis financiera ha aumentado los riesgos intrínsecos para el crecimiento y eso a su vez ha disminuido los riesgos para la estabilidad de precios”.
Además, insistió en que “la intensificación de las turbulencias del mercado financiero probablemente causarán restricciones adicionales del gasto, en parte porque reducirán la capacidad de los hogares y empresas para obtener crédito”.
Sin embargo, la acción concertada de los principales bancos centrales del mundo para bajar los tipos de interés no consiguió restaurar la confianza en los mercados internacionales, que volvieron a experimentar pérdidas importantes.
El principal selectivo del mercado español, el IBEX-35, cedió un 5,20%, retornando con ello a los niveles de 2005, mientras que el DAX 30 de Fráncfort lo hacía un 5,88%, hasta los 5.013,62 puntos, el nivel más bajo desde noviembre de 2006.
En esa misma línea, el índice CAC-40 de París se desplomó un 6,39%, el FTSE de Londres retrocedió un 5,18%; el SMI de Zúrich, un 5,51% y el S&P de Milán, el 5,71%.
Bruselas cedió un 7,36%; Viena, el 5,51%; Helsinki, el 4,37%; Dublín, un 7,42%; Lisboa, el 3,5%; Amsterdam, el 7,68 y así sucesivamente.
En una jornada marcada por el caos global y la sucesión de anuncios contradictorios, los mercados no reaccionaron a la medicina que reclamaban desde el recrudecimiento de una crisis financiera convertida en crediticia: Una bajada de los tipos de interés.
En la eurozona, ese recorte será de 50 puntos porcentuales, del 4,24% actual al 3,75%, a partir del 15 de octubre.
“La decisión adoptada por los bancos centrales debería haber restaurado la confianza que estaba perdida, pero las bolsas han reaccionado de una forma absolutamente irracional”, explicó el director de renta variable de Atlas Capital, Ignacio Cantos.
La reacción de los mercados europeos fue inicialmente positiva, pero el impulso dado por los bancos emisores se diluyó en una jornada que comenzó con malos augurios.
El desayuno de las plazas europeas fue un desplome del 9,38% de la Bolsa de Tokio, su mayor descenso desde 1987 y el ágape, el anuncio por parte del gobierno británico de un millonario plan de rescate del sistema financiero de la isla.
Londres destinará 62 mil millones de euros para estabilizar el sistema financiero del Reino Unido, dinero que servirá para comprar acciones en los principales bancos del país.
El anuncio de los bancos centrales fue un digestivo que sirvió el tiempo que tardaron los inversores en constatar que esa acción coordinada confirma la gravedad de la situación.
Pese a las declaraciones favorables de los gobiernos, expertos y bancos, el pánico de los inversores regresó al mercado.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) no contribuyó a calmar el ambiente, pues la institución cree que la economía mundial camina al borde de la recesión.
El FMI rebajó sus pronósticos de crecimiento del 3,9 al 3%, y vaticinó estancamiento de economías como la de Alemania.
A raíz de ello, el presidente de Estados Unidos George W. Bush, dialogará hoy con la canciller alemana, Angela Merkel, para tratar sobre la actual crisis financiera, informó la Casa Blanca.
En los últimos días, Bush ha tratado sobre el asunto con el primer ministro británico, Gordon Brown, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el jefe de Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, todos ellos miembros del Grupo de los Ocho países más poderosos.
Sarkozy ha propuesto una reunión extraordinaria del G8 para coordinar medidas ante la crisis.
Según Perino, Bush está abierto a esa posible reunión, aunque precisó que el presidente está ahora mismo centrado en adoptar medidas de urgencia para responder a los problemas.


Chávez aconseja al FMI “suicidarse”

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, responsabilizó de la crisis financiera mundial al Fondo Monetario Internacional (FMI), del que dijo que “no debería ni hablar y debería suicidarse”.
“¡Disuélvase el FMI, desaparezca del mundo!”, proclamó Chávez, quien añadió que el organismo multilateral “debería convocar una sesión y declarar su disolución”.
Chávez hablo así durante la instalación en Caracas de la Conferencia Internacional de Economía Política “Respuestas del Sur a la crisis económica mundial”.
El presidente venezolano aseguró que la actual crisis que se “desató en el mundo entero” ya se vivió “100 veces” en América Latina, y aseveró que “los resultados están a la vista: la miseria, la pobreza, la desnutrición infantil”.