Reino Unido apunta el cañón hacia la Unión Europea con votación
Un posible acuerdo tendrá que ofrecer un tratamiento especial al Reino Unido, que le permita a Cameron proclamar una victoria antes del referéndum que podría celebrarse a partir de junio. Bloomberg/La República
Enviar

 La incertidumbre sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea desde hace 43 años está cada vez más presente.
Este mes el primer ministro británico David Cameron conocerá si el resto del bloque le ofrece suficientes concesiones que le permitan convencer a sus ciudadanos de que vale la pena quedarse.


La relación del Reino Unido con el bloque europeo, que podría decidirse en las negociaciones de las próximas semanas, ha estado aquejada durante décadas por el resquemor a la pérdida de soberanía nacional, la amenaza a la hegemonía financiera de Londres, subsidios a los agricultores franceses y, más recientemente, la ola de inmigración masiva.
Un posible acuerdo tendrá que ofrecer un tratamiento especial al Reino Unido, que le permita a Cameron proclamar una victoria antes del referéndum que podría celebrarse a partir de junio, pero sin provocar una revuelta entre los otros miembros del club de 28 países.
Cameron se reunió el domingo en Londres con el presidente de la Unión Europea Donald Tusk, representante de los líderes de los países que conforman el bloque, y acordaron posponer la publicación del proyecto de acuerdo hasta el martes, 24 horas después de lo previsto.
La reunión con Tusk estuvo precedida por un viaje imprevisto del líder británico a Bruselas el viernes para negociar con Jean-Claude Juncker, cuya candidatura a la presidencia de la Comisión Europea Cameron trató de bloquear en 2014.
El dirigente británico necesita ahora de su apoyo para poder llegar a un acuerdo con otros líderes de la Unión en la cumbre que se celebrará en Bruselas el 18 y 19 de febrero.
La comisión, el órgano ejecutivo de la Unión Europea, ha estado trabajando en lo que se ha denominado un “freno de emergencia” para conceder al Reino Unido ciertos poderes que le permitan limitar las prestaciones sociales a inmigrantes, la demanda más contenciosa de Cameron, si el Gobierno británico demuestra circunstancias excepcionales.
Puesto que el acuerdo ha de obtener la aprobación de todos los miembros de la Unión Europea, el margen de maniobra de Cameron es bastante limitado.
En la reunión con Tusk, que viajó a Londres con su equipo de negociación completo, el líder británico pidió que el freno se activase de inmediato tras el referéndum y que se considere como una medida temporal hasta que se encuentre una solución permanente.
Según el plan de acuerdo de Tusk para la cumbre de febrero, las actuales circunstancias del Reino Unido cumplen las condiciones para poder recurrir al freno de emergencia, dijo el gabinete de Cameron después de la reunión.
Si bien las peticiones de Cameron para una reforma no alterarían la marcha del bloque significativamente o la relación del Reino Unido con la UE, podrían darle suficiente munición para convencer al electorado británico de que apueste por un compromiso renovado a la relación con la UE.
 


 


Ver comentarios