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Red antifumado analiza aumento de impuestos a cajetillas de cigarros y restricción en sitios públicos
Reglas contra el tabaco en camino

• Ejecutivo debe sancionar el Convenio para el Control del Tabaco a más tardar en 15 días, para participar en la conferencia mundial sobre este vicio

Pablo Mora
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Medidas como el encarecimiento del precio por cajetilla de cigarrillo, una agresiva campaña de prevención y la especificación de los lugares donde se prohibirá el fumado, fueron algunas de las propuestas que presentaron las entidades que forman la Red Nacional Antitabaco (Renata).
Existen dos formas para aplicar esas disposiciones. Por un lado, crear una sola ley que restrinja el fumado o por medio de varios marcos jurídicos que serían aprobados en la Asamblea Legislativa en los próximos meses.
Pese a que el Convenio para el Control del Tabaco se ratificó hace un mes, este aún no recibe la venia del Poder Ejecutivo, por lo que el desarrollo de estas políticas se encuentra paralizado.
La experiencia en otros países augura buenos resultados. Naciones como Francia, Irlanda o España realizaron encuestas de aceptación a las restricciones para el fumado, las cuales gozaron de amplio apoyo popular incluso entre los fumadores, señaló Lauren Huber, director de la Convención Marco para la Alianza del Control del Tabaco (FTCC, por sus siglas en inglés).
“Cuando en Nueva York se prohibió el fumado en sitios públicos, se dijo que el turismo europeo bajaría considerablemente y más bien creció. Incluso algunos estados que reglamentaron esta iniciativa recibían en sus bares a personas que vivían en otros estados y que no fumaban”, dijo Huber.
Ese apoyo popular también se demostró en Uruguay, país donde el 85% de consumidores de cigarros apoyó las regulaciones, pese a la resistencia de las empresas de cigarrillos.
“Hubo algunas protestas pequeñas que pasaron pronto, principalmente desde la industria tabacalera, que hicieron creer a los bares que perderían clientes. Sin embargo esto no fue cierto y los bares y restaurantes crecieron al mismo ritmo de la economía uruguaya”, comentó Miguel Asqueta, congresista de ese país sudamericano.
La urgencia por sancionar el Convenio Marco para el Control del Tabaco fue enfatizada tanto por Federico Paredes, coordinador nacional de Renata, como por Orlando Hernández, diputado del Partido Acción Ciudadana. A pesar de que el texto se aprobó de forma unánime en la Asamblea Legislativa, este todavía no ha sido sancionado por el Ejecutivo.
Ese proceso debería estar concluido antes del 17 de agosto, día límite en que el convenio puede ser depositado ante la Organización Mundial de la Salud, explicó Hernández.
Si se incumpliera con esa fecha, el país perdería la posibilidad de participar con voz y voto en la III Conferencia de las Partes sobre este acuerdo, que se realizará el 17 de noviembre en Durban, Sudáfrica. En ese evento se ofrecerán a los países miembros lineamientos, información y recursos para la aplicación del Convenio.
“Estamos corriendo para usar todos los mecanismos especiales que nos permitan que Costa Rica forme parte de la III Conferencia. La propia Ministra de Salud dice que si por ella fuera el Convenio ya estaría firmado, pero estamos esperando la sanción por parte del Presidente”, comentó Paredes.
Renata está compuesto, entre otros, por el Ministerio de Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social y el Instituto contra el Alcoholismo y Farmacodependencia.
El Convenio Marco de Control del Tabaco impulsado por la Organización Mundial de la Salud abarca todo un conjunto de medidas de amplio alcance destinadas a proteger a la gente de los efectos del consumo del tabaco y del humo de tabaco ajeno, dice la página web de la OMS.
El taquismo es actualmente la principal causa prevenible de enfermedad en el mundo y provoca la defunción de casi cinco millones de personas al año, según estimaciones de la Organización.
De persistir las tendencias actuales, el número de defunciones se habrá duplicado hasta 10 millones anuales en 2020.
Entre las medidas más importantes del Convenio están la protección de los niños y jovenes, ayuda a los fumadores para que dejen el hábito, protección de los no fumadores frente a la exposición del humo ajeno, y regulación de los productos del tabaco.
El Convenio Marco para el Control el Tabaco de la OMS es un tratado internacional que fue adoptado en mayo de 2003 por la 56 Asamblea Mundial de la Salud. Se trata del primer instrumento jurídico destinado a reducir la mortalidad y la morbilidad asociadas al tabaco en todo el mundo.
El convenio contiene disposiciones que establecen normas y directrices internacionales para el control del tabaco en áreas como precio del tabaco y aumento en los impuestos correspondientes, venta a cigarros a menores de edad, publicidad y patrocinio del tabaco, etiquetado, comercio ilícito.
Con respecto al tabaquismo pasivo, la OMS estableció que el humo de tabaco de segunda mano es una amenaza real y considerable para la salud pública.
La exposición de los niños al humo de tabaco puede causar afecciones respiratorias, enfermedades del oído medio, ataques de asma y síndrome de muerte súbita del recién nacido.
El tratado obliga a los Estados Partes a adoptar y aplicar (en las áreas sometidas a la jurisdicción nacional vigente y de conformidad con la legislación nacional o promover medidas eficaces que protejan de la exposición al humo de tabaco en lugares de trabajo interiores, transportes públicos, lugares públicos interiores y, según convenga, otros lugares públicos
El Convenio impulsado por la Organización Mundial de la Salud entró en vigor en varias naciones el 27 d febrero de 2005.
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