Enviar
Regla de oro: pregunte, pregunte, pregunte

Todas las entidades reguladoras y los consejeros financieros recomiendan lo mismo: pregunte y pregunte, y no deje de preguntar hasta que se sienta totalmente seguro de lo que está haciendo.
Por no preguntar podría ser que pase por alto algún tema importante que luego puede afectar su inversión. Si no hizo suficientes preguntas antes de invertir, todavía puede seguir preguntando. El asesor está ahí para servirle y para evacuarle cualquier duda que tenga. Recuerde que usted paga por ese servicio.
Un asesor preferirá responder todas las preguntas, por más básicas que sean, en vez de encontrarse después con inversionistas molestos y con denuncias ante las autoridades respectivas.
En todo caso, a continuación se ofrece una guía de preguntas básicas que debe hacerse un inversionista antes de tomar su decisión:

¿Está el fondo debidamente regulado?
¿Quién lo regula?
¿Es el fondo indicado para mí?
¿Coincide con mis planes de inversión?
¿Cuáles son los riesgos específicos para este fondo?
¿Cuál ha sido el rendimiento a largo plazo?
¿Cuál es el rendimiento comparado con otros similares?
¿En qué tipo de valores invierte?
¿Es un fondo diversificado?
¿Cuál es la liquidez del fondo?
¿Qué penalidad tendré por sacar el dinero antes del tiempo establecido?
¿Cada cuánto recibiré informes del estado del fondo?
Pasado un tiempo en el fondo, cabe que se haga también estas preguntas:
¿Es el rendimiento del fondo el adecuado con mis expectativas y objetivos?
¿Han cambiado mis objetivos de inversión?
¿Coincide el fondo con esos objetivos?
¿Es momento de vender o de mantenerse en el fondo?
Ver comentarios