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Jubilaciones de la Caja no es sostenible por descenso de natalidad
Régimen de Pensiones en jaque
 Aumento de cuotas y años de trabajo son sugeridos por contralora


El sistema de pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social es insostenible y se deben tomar decisiones “oportunas antes de que llegue la crisis”.
Los potenciales efectos que podrían surgir en el sistema de pensiones después de 2022 fueron advertidos por Rocío Aguilar, contralora general de la República.
La debacle del régimen de jubilaciones se dará porque se prevé que la población en edad de trabajar crecerá a menor ritmo que las poblaciones dependientes; es decir, niños, personas con discapacidad y pensionados.
Ante este panorama, el aumento de las cuotas de las pensiones y el incremento de los años para pensionarse, son una solución que debe valorarse.
En el sistema actual de pensiones, los hombres deben trabajar hasta los 64 años para jubilarse, y las mujeres hasta los 62 años. Asimismo, deben pagar más de 400 cuotas.
“El sistema va a ser insostenible en el mediano plazo. No hemos hecho un análisis sobre la necesidad de aumentar la edad para pensionarse o sobre el monto de las cuotas. Lo que sí debe evitarse es bajar a toda costa la edad que se requiere para pensionarse. Los países que han pasado procesos de envejecimiento antes que nosotros, ya tuvieron que subir la edad de la pensión”, expresó Aguilar.
En 1961 cada mujer tenía en promedio alrededor de 7,3 hijos, lo que hizo que el sistema de Invalidez, Vejez y Muerte fuera sostenible durante todo este tiempo.
Actualmente, cada fémina procrea 1,8 hijos, lo que tambalea el sistema actual, añadió Aguilar.
Pero no solo el sistema de pensiones se verá afectado por dicha situación, sino que una creciente población adulta mayor demandará más servicios, mientras que los recursos recaudados serán menores.
Los diputados iniciaron ayer las comparecencias en la comisión especial que investiga la debacle financiera y administrativa de la Caja. La contralora fue la primera en acudir a dicho foro legislativo.
El crecimiento de plazas en la Caja y otros pluses salariales podría provocar un déficit de ¢313 mil millones en las arcas de la institución para 2015, dio a conocer a mediados de julio la Organización Panamericana de la Salud en un informe.
A raíz de dicho informe, Eduardo Doryan, quien fungió como presidente ejecutivo de la Caja entre 2006 y 2010, renunció a su puesto como máximo jerarca del Instituto Costarricense de Electricidad.
Asimismo, María Luisa Avila, ministra de Salud, dimitió a su puesto por divergencias con la presidenta Laura Chinchilla, quien no estuvo de acuerdo en que el Ministerio interviniera la Caja.

Esteban Arrieta
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