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Viernes 30 Octubre, 2015

Se ha hecho del PANI un depositario de funciones que competen a todos, especialmente al Poder Judicial. Lamentablemente, no existe un verdadero compromiso nacional en cuanto a la defensa de los derechos de la niñez

Regaño al PANI

Probablemente el juez del Tribunal Penal de Heredia, Eliécer Ramírez, tenga razón en su análisis sobre la supuesta “negligencia” de la familia de Yerelin, niña desaparecida hace casi un año.
El juez también acusa al PANI, por “falta de responsabilidad”.


Aquí algunos puntos que el juez y la opinión pública deberían, en mi opinión, tomar en cuenta ante tan severas acusaciones:
1. El PANI no está obligado a denunciar ante los tribunales las acusaciones que le llegan. Estas deben ser hechas por los familiares de la víctima, excepto cuando los parientes del menor son “incapaces” de efectuarlo. Se refiere a personas con alguna discapacidad o problemas mentales.
2. El PANI recibe más de 50 mil denuncias por año (ver mi foro en este medio del día 15 de febrero, 2014, titulado “Silencioso flagelo sexual”).
3. Y lo más importante que omite el Tribunal Penal de Heredia, es el derecho que tiene la víctima de ampararse en los artículos 205 del Código Penal y el 36 de la Constitución Política; este último garantiza que “…nadie está obligado a declarar contra sí mismo, ni contra parientes…”.
4.  Mientras la Sala Constitucional y el Tribunal Contencioso-Administrativo han obligado al Gobierno a girar el 7% del impuesto sobre la renta al PANI , el Ministerio de Hacienda había anunciado la entrega de solo ¢17.555 millones y no los ¢58.000 millones (en el 2014) que le corresponden al Patronato este año. Por lo tanto, tiene una carencia de recursos de índole “industrial”.
5. El sistema judicial es el encargado de llevar a cabo las investigaciones por denuncias penales y criminales, no el PANI.

Irresponsablemente, se ha hecho del PANI un depositario de funciones que competen a todos.
Hay una carencia de compromiso nacional en cuanto a la defensa de los derechos de la niñez, lo que le ha costado a Costa Rica una seria llamada de atención por parte del Comité Internacional del Niño.
La Unicef debería pronunciarse al respecto.

Ricardo Sossa
Periodista, sociólogo y politólogo