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Viernes 17 Agosto, 2012

Reduciendo costos en el ICE

El tema de los costos en las operaciones del ICE va más allá de una reducción en la planilla, lo cual podría sonar políticamente sensato, pero que no sería la tónica, si se perdiera mucha gente especializada, o si varios empleados o actividades completas fueran sustituidos por servicios subcontratados.
Al fin, la contratación y retención del talento es esencial para que el ICE siga haciendo un papel importante en brindar los servicios nacionales en electricidad, telecomunicaciones y Gobierno Digital.

En lo que a las personas altamente capacitadas se refiere, en muchos casos no es una cuestión de pagar menos, sino más, así asegurando que esa gente valiosa no salga del Instituto. Actualmente, varias de estas personas tienen un salario por debajo de los estándares de la industria, mientras muchos empleados del ICE de nivel medio o bajo, reciben un monto superior a lo que se paga en el sector privado, debido a prácticas administrativas, establecidas en tiempos anteriores, que todavía existen.
En cuanto a uno de los tipos de subcontratación, este no necesariamente es una solución. De hecho, en 2007 unos miles de personas entraron en planilla; sin embargo, esas personas ya tenían varios años de trabajar en el ICE en forma ocasional, así que el cambio implicó la dedicación de más horas de gente ya capacitada y experimentada, con poco incremento en el costo, o sea una ganancia neta en la eficiencia del Instituto.
Ahora, el ICE vive en un mundo distinto, del que operaba por casi seis décadas. Se trata no solo de aumentar las oficinas de atención al público por todo el país sobre todo en telecomunicaciones, donde también se tiene la necesidad de competir con empresas privadas, que reaccionan de forma ágil a los cambios en el mercado, considerando las nuevas condiciones económicas, productos de la evolución tecnológica, como la disponibilidad de Skype, que le quita al Instituto muchos ingresos, que antes tenía, al cobrar las llamadas de larga distancia internacional.
En este entorno, lo más importante es retener a las personas capaces de enfrentar estos y otros retos, así como contar con un proceso continuo de entrenamiento, el cual implica inversión.
Por otro lado, no hacer esto es motivar a que la administración se mantenga por más tiempo en la gradería de sol, dependiendo en aumento de subcontratistas “tercerizados”, incluyendo asesorías, y que a veces terminan agravando la situación atendiendo aspectos delicados de seguridad nacional, como aquellos manejados en las redes públicas.
A esto se debe sumar el hecho de que el nombramiento de jefaturas usualmente no se hace por su sapiencia o trayectoria en administración y finanzas, disciplinas hoy indispensables por los tamaños de la diferentes unidades en el ICE, y que trascienden las especializaciones de la ingeniería.
Improvisar como amateur aunque sea con sentido común en el manejo de enormes presupuestos y de cientos o miles de subalternos sin la técnica que se estudia en dichas carreras, tiene un costo desmedido, y más allá que las economías por una reducción de planilla.

Pedro P. Quirós
Expresidente del ICE