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Viernes 1 Octubre, 2010


Las nuevas generaciones deben formar Patria. Si bien es cierto que la independencia de Costa Rica se obtuvo sin derramar una gota de sangre, el resguardo de esa independencia sí ha costado mucho sacrificio y sangre

Reconocemos al Libertador Mora

Don Juan Rafael Mora nació en San José el 8 de febrero de 1814, distinguiéndose desde muy joven por su capacidad empresarial en la correduría de bienes raíces, la producción y la exportación de café, la importación de mercancías, el comercio mayorista y minorista.
Su destino sería la arena política, a la cual llegó por invitación del Dr. José María Castro Madriz, para pronto convertirse en un importante dirigente que llegaría a desempeñarse como: representante popular en el Congreso, diputado de la Asamblea Constituyente, Vicepresidente de la República y, finalmente Jefe de Estado, de 1849 a 1859.
Durante su periodo como Jefe de Estado, el país fue desafiado por la invasión del filibusterismo esclavista, cuyo designio era ocupar el territorio nacional, eliminar a la población mestiza, reemplazarla por esclavos africanos y finqueros anglosajones, convertir esta república en provincia de un imperio bárbaro.
El Presidente Mora comprendió el peligro, organizó el ejército mejor de Centroamérica, alertó a sus compatriotas, buscó aliados en la América española y en Europa, comandó personalmente las fuerzas armadas en la lid por la supervivencia de la nación. Los soldados costarricenses repelieron la invasión de los colonialistas en Santa Rosa, en Sardinal y en La Trinidad sobre la desembocadura del río Sarapiquí, vencieron en Rivas, ganaron en el río San Juan y el Lago de Nicaragua y doblegaron al enemigo, junto con aliados centroamericanos, el 1° de mayo de 1857. Además, el país había logrado superar la epidemia del cólera asiático que diezmó a la población.
Su labor libertadora en la Guerra Patria, en la que el pueblo costarricense ratificó la segunda independencia nacional y aseguró su derecho a ser reconocido por todas las naciones como república libre, independiente y soberana. Ha obligado, mucho tiempo después, a reconocerle como se merece, como el gran libertador de nuestra nación.
En los umbrales del bicentenario de la Independencia nacional que celebraremos dentro de 11 años el Congreso de la República, conoció un proyecto que impulsaron los distintos jefes de fracción y quien suscribe, el cual fue aprobado con un solo voto en contra, para proclamarlo Libertador y Héroe Nacional.
Son momentos para que nuestra juventud tenga de importantes ejemplos en la vida, para el rescate de sus valores cívicos y la identidad nacional. Las nuevas generaciones deben tener presente que deben formar Patria, que si bien es cierto la Independencia de Costa Rica se obtuvo sin derramar una gota de sangre, el resguardo de esa independencia sí ha costado mucho sacrificio y mucha sangre.
Esta declaratoria debe servir para que la niñez y la juventud costarricense conozcan mejor a quienes han cultivado en esta tierra sus valores, para que amen la vida independiente de Costa Rica y a los forjadores de esta patria, como Juanito Mora, por lo que pretendemos obligar al Ministerio de Educación Pública a incorporar al currículo de las escuelas y colegios la enseñanza sobre las virtudes cívicas personificadas por Juan Rafael Mora, quien encarnó el patriotismo cabal y el valor en grado sumo, en fin, el amor a Costa Rica.
Ayer, 30 de setiembre, se cumplieron 150 años del crimen de Estado cometido en su contra en Puntarenas, del cual su recuerdo todavía nos avergüenza. La Asamblea Legislativa, en representación del pueblo costarricense, ha querido rectificar, colocando por fin su retrato entre los Libertadores de América: Simón Bolívar, Benito Juárez, José de San Martín, José Martí, George Washington y Bernardo O‘Higgins.
Luis Gerardo Villanueva Monge
Presidente de la Asamblea Legislativa