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• Alta dependencia en exportaciones e inversión asestaría un golpe a la economía tica
Recesión en Estados Unidos arrastraría a Costa Rica
• Sector servicios es el que está mejor preparado para soportar una nueva crisis

La fortaleza de la recuperación que lleva dos años en Estados Unidos se reduce conforme los consumidores y el gobierno recortan gastos, por lo que las posibilidades de una nueva caída de esa economía aumentan drásticamente en este mes.
La semana pasada cinco de los nueve economistas del panel académico encargado de establecer el periodo de duración de las recesiones en Estados Unidos, declararon que esa economía “realmente se balancea al borde del abismo”.
La tendencia a la baja en el crecimiento de Estados Unidos, refleja “el efecto W” que se temía y más recientemente, ciertos elementos de riesgo se han acrecentado.
“Esta combinación nos lleva a concluir que existe una alta probabilidad de que Estados Unidos vuelva a caer en recesión. Los mercados financieros internacionales están realizando la misma evaluación, lo que ha generado en los últimos días reducciones muy marcadas en los principales indicadores de desempeño bursátil”, explica Hairo Rodríguez, subgerente general de Banco Cathay.
Lo anterior preocupa a los costarricenses dado que el Producto Interno Bruto (PIB) nacional está muy ligado al estadounidense y una recesión en Estados Unidos inevitablemente arrastraría consigo a Costa Rica.
“Las probabilidades de ser arrastrados son muy altas, definitivamente Estados Unidos sigue siendo nuestro principal mercado de exportación, turismo e inversión extranjera directa. Además, es la principal economía del mundo, por lo que de entrar en recesión, no solo nosotros, sino el mundo en general, volvería a caer en una crisis depresiva”, enfatizó Gerardo Corrales, gerente general del BAC.
Esta situación ya la ha vivido Costa Rica en la crisis de 2009. Allí el PIB costarricense fue negativo siguiendo la tendencia de su socio comercial del Norte.
Actualmente la contracción en el consumo en Estados Unidos ya está empezando a impactar en Costa Rica. Según las cifras de crecimiento interanual de las exportaciones a ese país reportadas por el Banco Central luego de llegar a un máximo del 14% en febrero de este año han ido mermando todos los meses hasta un 8% en mayo.
Economistas nacionales e internacionales coinciden en que Centroamérica y México serían los más afectados si hubiesen problemas en Estados Unidos, ya que no han logrado diversificar sus socios comerciales para reducir su dependencia de Estados Unidos o de las naciones que dependen de este.
“A pesar del trabajo de diversificación de mercados en el que hemos trabajado en los últimos años, Estados Unidos sigue siendo nuestro principal socio estratégico, principalmente en cuanto a exportaciones, turismo, inversión extranjera y otros”, añadió Rodríguez.
Entre las empresas más preparadas para soportar el mal clima económico venidero están las de servicios, las cuales en la última crisis mostraron tasas de crecimiento muy estables, cercanas al 10%. Este sector es el único que ha presentado un consumo positivo en Estados Unidos las ultimas semanas, tras la caída de la mayoría de los rubros de consumo debido a un aumento de la inflación y el desempleo.
Por el contrario los sectores nacionales que se impactarán más fuertemente son los relacionados con exportación y turismo, inicialmente, “pero dependiendo de la magnitud, el problema se irradia a todo el resto de la economía”, acotó el subgerente de Cathay.
Por otro lado existen preocupaciones en torno a los efectos en los mercados financieros regionales tras la degradación de la calificación de riesgo de los bonos del tesoro.
“No es necesariamente porque la economía de Estados Unidos va a empeorar, creo que en el fondo esta situación es una sinceración del panorama económico que el mercado había sobreestimado”, dijo Alfredo Puerta, asesor de la firma Estrategia Financiera.
“Esto elevará los costos de financiamiento y las empresas requerirán mayor beneficio para compensar, por lo que dejarán de invertir (mortal para el país), y eventualmente nos incrementarán los costos de sus productos”, añadió.
También vale la pena analizar que independientemente de si hay recesión o no en Estados Unidos, la incertidumbre en la economía mundial no ha favorecido del todo la producción nacional por lo cual para que Costa Rica logre la meta de crecimiento en el PIB divulgada por Rodrigo Bolaños, presidente del Banco Central, el panorama sigue siendo muy difícil.
“En lo personal me parece que es algo optimista a la luz de la nueva información que tenemos sobre el desempeño más reciente y esperado para los próximos meses de las economías de Estados Unidos y Europa” dijo Alberto Franco, economista de Ecoanálisis.
No obstante el Central difiere apostando su pronóstico del PIB en un fuerte consumo nacional y no por las exportaciones.
“Del 4,5% de crecimiento estimado para Costa Rica en 2011, 4,1 puntos porcentuales estarían explicados por el aumento en la demanda interna”, explicó Félix Delgado, gerente general del Banco Central.
A pesar de que el jerarca del Central considera que es difícil anticipar una nueva recesión, externó que el Ente Emisor “se mantiene vigilante de cambios sustantivos en el entorno internacional y nacional que puedan afectar la programación macroeconómica, para realizar de manera oportuna cualesquiera ajustes de política que considere convenientes”, añadió Delgado.
Tras la locura con que se han comportado los mercados la semana pasada los economistas recomiendan calma y recordar que todas las crisis tienen ganadores y perdedores, por lo que para las empresas y el país sería bueno hacer una revisión de procesos y estar preparados.
“Ojalá logremos aprovechar esta coyuntura externa en la que estamos viviendo para sacar las tareas que hace mucho tiempo limitan el potencial que tenemos para prosperar como sociedad y como país”, concluyó Franco.





Carolina Acuña
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