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Recesión asusta al deporte

Ni deportistas como Tiger Woods y Lebron James se salvan del ajuste de las multinacionales

Luis Rojas
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Que el otro año económicamente va a estar duro…va a estar duro y el deporte, una actividad de esfuerzo físico, carisma, pundonor y… dinero, no se salva de los ajustes que están haciendo las empresas en sus presupuestos para adaptarse a la situación.
Ahora que los Estados Unidos se han declarado oficialmente en recesión, cabe preguntarse entonces cómo afectará o está afectando esto al deporte. La respuesta está en las señales que se están dando. Basta decir que ni los super ídolos como la estrella de la NBA Lebron James y el supertodopoderoso del golf, Tiger Woods escapan a los efectos de la crisis.
A Tiger y a Lebron la General Motor y Microsoft, respectivamente, no les renovaron el contrato de patrocinio, lo que según los analistas apunta al cambio de tendencia que se está viviendo en el mundo del deporte en los tiempos de crisis, y no deja de ser un serio aviso sobre lo que se avecina para el futuro. Por supuesto que para Tiger, que recibió por patrocinios más de $120 millones la temporada pasada y James, quien tiene contratos publicitarios que rodean los $150 millones eso no es tan preocupante y lo pueden tomar como un simple “voy a ganar menos”, pero sus casos ejemplifican lo que podrían sufrir otros, que sí cuentan con detalle los pesos que caen en el bolsillo.
Aunque el representante de Tiger, Mark Steingberg aduce que se da una combinación de factores (Tiger necesita más tiempo para su familia y General Motors reduce gastos), lo cierto es que la marca Buick, desaparecerá en la bolsa de palos con que Tiger juega el circuito, luego de nueve años de acuerdo entre el jugador y la marca automovilística por lo que esta última se estaría ahorrando unos $7 millones. Esta sería una de las medidas de la multinacional para mermar una de sus peores crisis debido a la fuerte caída de ventas y que los ha llevado a solicitar la ayuda del Gobierno junto a Ford y Chrysler.
La renuncia de Microsoft a renovar el acuerdo con Lebron James, es significativa, y supone el cierre de las dos páginas de Internet de la estrella de baloncesto: lebron.msn.com y lebronjames.com.
Es definitivo que la inestabilidad económica en el mundo provoca que patrocinadores que meses atrás bajaban con facilidad el dedo para aprobar un patrocinio millonario, le estén poniendo reversa a sus decisiones sobre todo que es difícil ante la incertidumbre de un próximo año que todos ven oscuro, sellar firmas a largo plazo, cuando lo recomendable sería firmar por periodos renovables. Para algunos esta situación es aguantable, para otros significa la sentencia de muerte sobre muchas franquicias deportivas.
Los hechos se dan uno tras otro, ha desaparecido el Gran Premio de Francia de Fórmula 1, la Liga de las Estrellas en España, bajó considerablemente el monto de sus transacciones, patrocinadores como Telefónica y Fortuna han dejado el Mundial de MotoGP.
Ante todo esto, la FIFA levanta la mano para garantizar que su principal producto, el Mundial, no sufrirá los embates de la recesión económica global y el presidente Joseph Blatter asegura que en Sudáfrica, sede de la próxima cita mundialista, la construcción de estadios continúa sin problemas aunque reconoció que la crisis afectará las recaudaciones tras el mundial.
"Los países enfrentan actualmente una recesión económica, pero una recesión no va a parar la organización de un Mundial. Tendremos menos dinero, pero continuaremos con la organización", dijo Blatter a las agencias internacionales la semana pasada.
Y si esto afecta al deporte de economías poderosas algunos tiemblan por las repercusiones en economías frágiles como la nuestra, en los que ya de por sí los patrocinios al deporte son escasos. Solo el tiempo dirá, pero lo justo y sensato, es tomar previsiones.

La crisis y el deporte en EE.UU.

Un informe que apareció hace pocos días en elmundo.esdeportes detalla que pese a que la mayoría de propietarios de los equipos de las ligas profesionales de los EE.UU. no quieran reconocerlo públicamente, hay mucha preocupación sobre los efectos que pueda tener la crisis financiera en sus franquicias.
David Stern, comisionado de la NBA, ya lo anunció: “Es inevitable que (la crisis) tenga un impacto negativo en todos y cada una de las empresas".
Los expertos vaticinan que los efectos de la crisis variarán de deporte a deporte, e incluso de franquicia a franquicia, y es muy posible que varias lleguen a desaparecer.
La NBA es en teoría la mejor preparada para enfrentar la crisis por sus estrictas reglas financieras tales como que ningún equipo puede endeudarse por encima de los $125 millones, lo que para Stern son 'migajas' comparado con la situación de otros deportes.
Dice el informe que en situación opuesta se encuentran la liga de hockey, la NHL, pues varias de sus franquicias se vieron obligadas a pedir grandes préstamos a entidades financieras ya antes de que estallara la crisis financiera. Otro deporte que sufrirá mucho es el golf, un cuarto de los torneos están esponsorizados por instituciones financieras, que conjuntamente con las de automóviles son las que más gastan en publicidad.
En los casos de la liga de fútbol americano, la NFL, y la de béisbol, la situación variará de franquicia en franquicia. Entre las más expuestas, figuran los míticos equipos de béisbol neoyorquinos, los Mets, y los Yankees, se trasladan a unos lujosos estadios nuevos que piensan sufragar con un aumento del precio de las entradas.

Fuente: elmundoes.deportes



Señales de crisis

Fórmula 1
Una gran parte de los patrocinadores de la Fórmula 1 son bancos. Y alguno ya se ha visto zarandeado por la crisis. El Gobierno holandés inyectó 10.000 millones de euros a ING para proporcionar estabilidad. ING es el principal soporte económico de Renault.
Del calendario de la F-1 para 2009 ya ha desaparecido una carrera. La Federación Francesa adujo problemas financieros para mantener a Magny- Cours. Por otra parte las escuderías y la FIA sentaron las bases para intentar que haya motores únicos, iguales para todos, a partir de 2010. También chasis y ruedas comunes. “Los costes de la F-1 son insostenibles”, dice el presidente de la FIA, Max Mosley.

Fútbol
David Triestman, el presidente de la liga inglesa, alertó sobre el riesgo de un gigante con pies de barro. El mejor torneo de fútbol del mundo debe más de 3.000 millones de euros en una inflación galopante: los sueldos de los futbolistas crecen mientras la liquidez escasea en las arcas de los clubes. El campeón de Europa, sin embargo, luce una publicidad agrietada. AIG, la empresa americana de seguros nacionalizada por el antiguo gobierno de Bush, es el patrocinador del Manchester United, sus acciones caen y peligran los 19 millones de euros que este contrato le reporta por temporada a este equipo.
El proyecto del nuevo estadio del Liverpool, que sustituirá a Anfield y se llamará Stanley Park, se ha retrasado por las dificultades de los propietarios del club -Gillet y Hicks- para aportar fondos.
El West Ham no tiene publicidad en su camiseta y el Newcastle ha perdido el patrocinio del Northern Rock Bank.


NBA
Menos partidos de pretemporada
David Stern apunta al ahorro. La habitual gira por medio mundo de los equipos NBA pasó a mejor vida. Cuatro partidos en cuatro ciudades europeas y basta, frente a los siete encuentros en seis capitales de 2007. De las oficinas de la NBA han caído 80 empleados.

Motociclismo
Reducción de costes
Como en la Fórmula 1, el objetivo es gastar menos. Los pilotos tendrán menos gomas para elegir (Bridgestone será el único proveedor) y menos días para ensayar. Eso sí, las carreras de Moto GP serán más baratas. Se tambalea la escudería murciana Polaris World, con la que Pasini ganó la carrera nocturna de Qatar. Su futuro es incierto.

Ciclismo
El último sobresalto se lo ha llevado el Caisse d´Epargne, histórica estructura del Banesto de Induráin sustentada ahora por las cajas rurales de Francia. Los tres máximos dirigentes de la entidad han dimitido por una inversión mal calculada que ha dejado un agujero de $600 millones.


Fuente: ABC.ES. JOSÉ CARLOS CARABIAS
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