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Radiografía de una reforma fiscal

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El Ministerio de Hacienda hizo público el documento denominado “En Ruta hacia la Consolidación Fiscal: Agenda para un Diálogo Nacional”.
Partiendo del autodiagnóstico de deficiencias ya conocidas en materia de gasto público, la agenda que propone el Ministerio tiene el mérito de invitar a los ciudadanos a participar en una serie de foros en donde se espera que todos los sectores expresen su opinión.
Producto de esas sesiones y de las conclusiones a las que llegue el Ministerio se espera, como producto final, una iniciativa ante el Congreso que busque reformar aspectos sensibles del sistema tributario de Costa Rica. Es allí donde parece que se podría perder el curso y, nuevamente, las tan ansiadas reformas correrían el peligro de no arribar a buen puerto.
Honrando el espíritu participativo que impulsa el Ministerio, nuestro aporte se enfocaría en los siguientes aspectos:
No es conveniente que las iniciativas se presenten en un solo “paquete”. El término “paquete fiscal” despierta muchos anticuerpos en los distintos sectores y así se ha manifestado en la prensa los últimos días.
Las iniciativas que buscan reformar las leyes fiscales deberían presentarse de forma separada abordando tres grandes conceptos:

• Reformas a la Ley del Impuesto sobre la Renta. Es bien sabido que esta Ley necesita actualizarse, pues sus normas han quedado desfasadas en relación con la realidad económica del país. A manera de ejemplo, carecemos de regulaciones para el comercio electrónico; a la vez que es conveniente incluir, a nivel legal, las normas de precios de transferencia.

• Reforma a la Ley General del Impuesto sobre las Ventas transformándolo en uno sobre el valor agregado. Esta discusión implicaría la ampliación de la base del impuesto a efectos de gravar servicios, así como la modificación de su estructura.

• Reformas tendientes a modificar tarifas, crear nuevos impuestos y revisar exenciones. En este punto y con independencia de las normas que buscan modernizar los impuestos, se abriría el espacio para revisar las tarifas vigentes en el impuesto sobre la renta y el impuesto sobre las ventas (inicialmente se propone llevar a un 14% la tarifa vigente para el impuesto sobre las ventas e incrementar el impuesto para personas físicas con actividades lucrativas). Se proponen igualmente nuevos impuestos, por ejemplo sobre los activos, sobre las transacciones financieras y gravar las ganancias de capital.

En general, creemos que es válida la discusión sobre todos los puntos que hemos indicado. Sin embargo nos apartamos de la propuesta del Ministerio de migrar de un sistema de renta territorial a uno de renta mundial.
El sistema de renta territorial ha sido uno de los elementos que ha permitido a Costa Rica posicionarse en la región en materia de competitividad para atraer inversión extranjera. Por ende, un cambio tan drástico es contrario a las políticas en tal sentido y enviaría un mensaje confuso al mercado. A nuestro criterio, debemos previamente apreciar de manera objetiva los efectos de las reformas procedimentales y de acceso a información que fueron aprobadas hace un año; así como los efectos que se deriven de la eventual aprobación de las reformas que se lleguen a discutir en esta oportunidad.

Randall Madriz
Abogado Bufete Pacheco Coto

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