Fabio Parreaguirre

Fabio Parreaguirre

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Viernes 25 Diciembre, 2015

¿Qué se hicieron las brisas navideñas?

¿Dónde están los vientos alisios de diciembre? Esos que prendían el ambiente navideño con fríos, con ventadas que llenaban los adornos de estrellas, ángeles, villancicos.
¿Qué se hicieron las brisas navideñas? Esas que saben a hoja de tamal, cafecito, rompope, galletas y chocolate.
Ya casi no se ven esos grupos grandes de niños en estas épocas navideñas detrás de una “Virgen María y un San José” buscando “posada” y cantando villancicos.
Dicen que es el cambio climático el que aleja los vientos, así como el cambio en la importancia que les damos a las cosas que son realmente costarricenses, nos alejan de lo que realmente es la Navidad.
“La culpa es mía”, he pensado en reiteradas ocasiones, ya que no saco un tiempo de mi diciembre para formar parte de estas costumbres.
Y eso que mi mamá va con todo el amor y felicidad, como cuando yo era un niño.
Pocas son las familias que se reúnen todavía para hacer la “tamaleada”.
Incluso este año, me topé con la sorpresa que el molino de por mi casa ya no estaba —había muerto el señor que lo manejaba y la tradición se perdió—.
Lo que es peor, es que en todo Heredia Centro —que se dice es una ciudad muy tradicional— solo hay dos molinos, cuando antes en todos los barrios para esta época se encontraba uno, aunque fuera manual.
Creo que vamos a necesitar de aplicaciones en las tiendas de Apple Store y Play Store de Android para bajar “apps” que nos permitan volver a estos recuerdos, momentos navideños, ya que ahí todos estamos metidos hoy y solucionamos mil cosas.
A mí en lo personal todavía me encantan los villancicos, se me vino este a la mente, tal vez, si solo una familia o un lector tomara un momento y lo cantara, hoy en Navidad, para la próxima volvamos a tratar de rescatar lo nuestro, las cosas que no están perdidas, pero sí las tenemos opacadas por otras que no son auténticas.

Dice el villancico, en ritmo de vals:

No solo hay portal en Belén
No solo hay portal en Belén
Si los ticos, unidos, queremos construirlo,
podemos tenerlo también.

Traigo en mi mano un anillo
en mi alma cariño
y un canto en mi voz.

Quiero construirte paredes
decirte que puedes,
contar con mi amor.

No solo hay familia en Belén
No solo hay familia en Belén
Si los ticos, unidos, queremos construirla,
podemos tenerla también.

Quiero construirte un techo
brindarte mi pecho y mi corazón
Voy a extenderte mi mano,
sentirte mi hermano y darte calor.

No solo hay paz en Belén
No solo hay paz en Belén
Si los ticos, unidos, queremos construirla,
podemos tenerla también.

Traigo la primera piedra
también la madera
y tiempo y creación
vengo a entregarte la estrella,
que a todos nos cuenta que el Niño nació.