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¿Qué pasa en Privé?

Bajo el nombre de una franquicia estadounidense, el restaurante-lounge Privé abrió recientemente sus puertas en Escazú, con una apuesta estratégica muy enfocada en un segmento alto.
Decorado con pequeños lounge que se transforman en zonas VIP, Privé da a sus clientes trato preferencial.
Esa línea de atención exclusiva tiene también entre sus componentes la tarjeta Priveledge, a la cual puede “aspirar” un cliente según su historial de consumo.
Con una inversión multimillonaria, el local está decorado con detalles asiáticos y piezas de arte como las lámparas italianas que cuelgan sobre la barra, una de las más largas del país.
Aunque no se especificó un monto, los gerentes destacaron que posee la inversión más alta por metro cuadrado en lo que a bares y restaurantes se refiere.
“Estamos buscando un público que se inicia en los 23 años, clase media alta y alta, joven profesional que está en búsqueda de nuevas opciones de ocio”, destacó Leo Bustos, director musical y gerente de Mercadeo.
Todo el concepto está desarrollado bajo ideas estratégicas para que la gente se sienta parte de un grupo selecto, manifestó Bustos.
La inauguración del recinto vino acompañada por una agresiva estrategia promocional en la que se invitaba al público a asistir sin pagar entrada y con consumo libre, algo que les dio resultado, y ahora ya han estabilizado sus operaciones y tienen una clientela regular, comentó.
La fórmula de Privé parece dar resultado, pues se hacen filas de hasta una hora para poder ingresar, si es que se cumple con el dress code: un estilo muy cosmopolita.
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