Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 20 Octubre, 2010


¿Qué pasa con la oposición nicaragüense?

Llama la atención la noticia reciente emanada de Nicaragua, de que mientras los diputados opositores “estaban distraídos, hablando con periodistas, leyendo periódicos, hablando por celular o en la cafetería”, sus pares sandinistas presentaron una moción, que fue aprobada rápidamente por 48 votos de un total de 92, que allana el camino a la reelección de Daniel Ortega.
Este es solo un ejemplo más de cómo Ortega ha logrado convertirse en el ave Fénix de la política de su país, aprendiendo de las debilidades de sus adversarios y sabiendo aprovecharlas. Totalmente derrotado en las elecciones de hace 20 años, repudiado por la mayoría de sus conciudadanos por haber mal gobernado durante la década de los 80, ahora está a punto de ganarse una reelección inmediata a merced de su audacia y la ineptitud de los opositores al sandinismo.
En las elecciones de 2006, Ortega ganó la presidencia con más o menos el 40% de los votos — la oposición se dividió entre Eduardo Montealegre y José Rizo. Ambos estaban convencidos de que el sandinista no obtendría el 35% que obliga la Constitución y que se tendría que ir a una segunda vuelta. Entonces Montealegre y Rizo se dedicaron a pelear entre sí para tratar de obtener el segundo lugar.
Para las elecciones de 2011 Montealegre ha retirado su candidatura, apoyando al periodista super conservador Fabio Gadea Mantilla. También son candidatos el ex presidente Arnoldo Alemán y unas tres figuras más. Todos los candidatos de la oposición, excepto Gadea, han aceptado participar en una primaria interpartidaria el 15 de marzo, para que sea solo uno el que se postule contra Ortega en noviembre de este año. Gadea aparentemente no acepta participar por miedo a que Alemán dominara el proceso.
Mientras que la oposición pasa en riñas, distraída, formulando sus estrategias parroquiales, Ortega está haciendo todo lo posible para conquistar votos. Aprendió de la experiencia amarga de los 80 y no ha tocado la economía de mercado del todo. Mientras tanto, con dinero generado a través de su membresía en el ALBA ha establecido el “bono solidario.” Entre educadores, bomberos, taxistas, choferes de autobús y otros se estima que 130 mil nicaragüenses, independientemente de su color político, están recibiendo $25 mensuales (el bono) como subsidio directo del gobierno. No es mucho, pero en un país donde el salario mínimo por hora establecido por ley es US$.65, para muchos que lo reciben puede ser importante.
Confieso que he tenido conversaciones con algunos de los líderes de la oposición al sandinismo. Los he encontrado inteligentes, perceptivos, y sobre todo conscientes de que si van desunidos a las elecciones de 2011 ganará Daniel Ortega. Sin embargo ya aparece la figura de Gadea que no está dispuesto a participar en la primaria entre opositores; este insiste en que Alemán, su consuegro, se retire voluntariamente. Por el grupo más grande de opositores el ex presidente es visto como el líder de la oposición.
Mientras que toda esta maniobra política continúa, creando incertidumbre para los inversionistas, muchos nicaragüenses están votando con sus pies, huyendo en búsqueda de un mejor futuro. Costa Rica sigue siendo un destino preferido, pero miles pasan ahora hasta Panamá para trabajar en las obras masivas de construcción, mientras que otros emigran a España y a Estados Unidos.

Carlos Denton
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