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Miércoles 14 Noviembre, 2007

¿Que entendemos por sociedad del conocimiento?

Al inicio del nuevo siglo el debate sobre las estrategias para alcanzar el desarrollo, sustentado en la información, en los aprendizajes y en los conocimientos no puede desvincularse de los cambios que ocurren en las esferas socio-institucionales de la educación, de la ciencia, de la tecnología, y de la cultura.
No estamos viviendo una crisis coyuntural del modelo capitalista de desarrollo, sino la aparición de nuevas formas de organización social, económica y política que han desembocado en una nueva revolución industrial: la de las nuevas tecnologías.
Estrechamente ligada al cambio tecnológico, y de gran importancia, es la generación y adquisición de conocimientos, de ahí que se empiece a caracterizar a la sociedad actual como una “sociedad del conocimiento”.
Las acepciones más generales sobre este concepto, coinciden en señalar la importancia de la capacidad de personas e instituciones para adquirir, procesar y aplicar conocimientos, como condición indispensable de sobrevivencia.
Según los gurús Peter Drucker y Alvin Toefler, la humanidad está transitando de una sociedad denominada industrial a otro tipo de sociedad basada en recursos de información y administración, en organizaciones concebidas como redes de conocimientos y en la capacidad de emprendimiento y aprendizaje, que a la vez demanda profesionales y trabajadores capaces de resolver problemas complejos y enfrentar situaciones contingentes.
La última década se ha caracterizado por una expansión acelerada de las telecomunicaciones en todo el mundo. La popularización del Internet a mediados de los 90 aceleró aún más este fenómeno que también se ha visto favorecido por un decremento en el precio de los equipos y un aumento en sus capacidad de procesamiento.
La fuerza de este cambio reside en la síntesis de un conjunto de tecnologías diversas llamadas “tecnologías de información” que abarcan todos los componentes del procesamiento y distribución de la información en formato digital y que han tenido un impacto importante en todos los campos de la actividad humana.
Sin embargo, muchos países de América Latina y el Caribe, a pesar de los indudables esfuerzos que realizan para incorporarse a la era de la información y el conocimiento, arriban con mayores dificultades y rezago económico y educativo que superar.
Finalmente, esto supone la urgencia de construir una visión propia de lo que se puede esperar de las tecnologías de la información, por lo que hay que definir las condiciones más idóneas para insertarse en estos procesos y avanzar en el debate en torno a las implicaciones sociales y económicas de este nuevo paradigma sobre el futuro desarrollo de nuestra región.


Luis Fernando Allen Forbes
Director ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare