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Viernes 19 Agosto, 2011

¡Que el gobierno se amarre los pantalones!

Probablemente las personas que tengan la paciencia de leer lo que deseo comentar, pensarán que soy muy pesimista, pero la realidad es que no se vislumbran soluciones concretas de los males que nos aquejan; por el contrario día a día encontramos corrupción, deficiencia en la función publica, y falta de planificación.
Por ejemplo, Japdeva casi se encuentra en quiebra debido a que no ha hecho los ajustes tarifarios en varios años, pero esto no ha sido obstáculo para seguir aumentándose sus salarios hasta alcanzar un 80% del presupuesto y como deben ceder un 15% para el desarrollo del puerto, solo les queda un 5% para mantener y modernizar el equipo. Ni con un milagro se podría salir adelante.
Por otro lado, préstamos que se logran con organismos internacionales que no se aprovechan porque no se ha pagado el derecho de vía, o no se han terminado los planos, o porque la Contraloría devuelve la licitación por fallas técnicas. De hecho hasta existen algunos casos donde se empiezan a pagar los intereses sin haber iniciado las obras, pero qué importa —pensarán muchos—, tenemos 15 años para pagar el derecho de vía y 15 años para comenzar la obra.
“Desconocidos” funcionarios del Estado que pagan metros cúbicos por metros lineales a empresas constructoras y que a pesar de que La Machaca ha venido machacando, valga la redundancia, aún no hay responsables por este “horror”.
La nefasta práctica de algunos partidos políticos de recibir importantes contribuciones de dinero por parte de aspirantes a diputados, a fin de ser nombrados a dedo por el candidato presidencial. Compran la curul sin tener la capacidad para legislar y menos la vocación para servir al pueblo. Y para colmo algunos piensan crear el Día del Diputado.
Conscientes de que es conveniente descentralizar muchas de las obras y funciones que hoy tiene el gobierno central y asignárselas a las Municipalidades, es también importante que estas muestren capacidad y eficiencia para asumir este reto. De acuerdo con lo informado por la prensa, estas recibirán el 10% del presupuesto nacional y se les brindará asesoría por parte del MOPT; sin embargo, salvo algunas excepciones, he visto que ciertos municipios cierran el año con superávits mientras muchas de las necesidades de sus comunidades persisten.
Me llama mucho la atención que en algunos gobiernos locales hay alcalde, vicealcalde, tercer vicealcalde, además de todo un ejército de asesores. Sé que hay ahí distinguidas personas, excelentes profesionales e inclusive no sé si algunos trabajan ad honórem, pero me parece que “no hay cama pa’ tanta gente” o más bien no hay plata para tanto.
Me cuesta entender esta novedosa modalidad de administrar los fondos del Estado pues en mi época, durante los gobiernos de muchas décadas atrás, periodo de los ingenieros Rodolfo Zúñiga (diseñador de los puentes de la Carretera Interamericana), Jorge Carballo (fundador de AyA), Manuel Sáenz (constructor del muelle de Moín), Carlos Espinach, Espíritu Salas y Rodolfo Silva (estos tres últimos Ministros de Obras Públicas), con algunos de los cuales tuve la oportunidad de trabajar, se hacía mucha obra con lo poco que se disponía. Estas personas trabajaban con mucha mística y con gran honestidad.
Es claro que es necesario que se haga una reingeniería para ver quiénes faltan y cuántos sobran. Pienso que la mayoría de las personas estamos de acuerdo en pagar impuestos, pero antes queremos que el gobierno se amarre los pantalones.

Arnoldo Obando Fonseca