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Puerto cocinado en su olla
Herediano lo liquidó en dos acciones a balón parado

Sería muy exagerado escribir que Puntarenas puso el fútbol y Herediano metió los goles, porque no sucedió así, pero sí fue verdad que después de que Yendrick Ruiz empató el partido en el minuto 56, los anfitriones le pusieron más ganas, ofensiva e intensidad al juego, solo para salir derrotados.
En el primer tiempo Herediano abrió el marcador en el minuto 38 después de que José Carlos Cancela inteligentemente cobró un tiro de esquina que lanzó al frente del área naranja, pero fuera de ella y ahí recibió el balón Pablo Salazar, que lo enganchó en forma perfecta y con un derechazo lo mandó a las redes defendidas por Wagner Hernández.
El “Team” no asustaba en ofensiva porque su único delantero, Jorge Barbosa, era fácil presa de los tornillos de Aníbal Arrieta y además estaba atento Darío Delgado. Jafet Soto pobló la cintura de piernas y talento con Andrade, Cancela, Cordero y Francis, de escudero Esteban Granados, pero no le alcanzó.
Fue mejor el fútbol que generó por la izquierda la sociedad Flores, Nelson y por la derecha, García y Cardozo, de manera que durante todo el juego se vio mejor al Puerto, mucho más interesado en buscar las anotaciones, ante un Herediano más prudente y calculador al que finalmente le salieron las cosas.
El gol del empate chuchequero fue muy bien elaborado en la franja izquierda de ataque precisamente por el empuje de Edder Nelson y la inteligencia de Francisco Flores, que salió de una jaula de piernas y sacó un centro impecable, directo a la cabeza de Yendrick Ruiz, que le ganó el viaje a Francis para vencer a Leonel Moreira.
Se crecieron los noveles Jonathan Sánchez y Juan Diego Ruiz, dos jugadores pequeños pero talentosos, y el Puerto pasó al ataque, por ahí Ruiz se llevó la marca de Montero que lo bajó dentro del área, no hubo sanción, pero sí se señaló una falta infantil e innecesaria de Aníbal Arrieta a Andrade al minuto 82, la cobró Cordero al segundo palo y ahí Cristian Montero le ganó el salto a Delgado y de cabeza anidó en el “mero” ángulo el gol de la victoria. Antes, la visita tuvo un par de ocasiones de gol engendradas en el talento natural de Andrade.
La “bola muerta”, esa acción que está decidiendo y definiendo partidos y títulos en todo el mundo, le dio el generoso triunfo al Herediano.

Gaetano Pandolfo
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