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Problema sería causa de la falta de ingenieros capacitados y abandono del mantenimiento de las estructuras
Puentes sufren severo deterioro

• El costo de reparar cada viaducto puede ser de hasta $3,3 millones, reveló estudio de Japón

• Gobierno reconoce daños, pero garantiza que “no es que se van a caer”

Danny Canales
[email protected]  

La mayoría de los 1.330 puentes que tiene la red de carreteras primarias presenta un grado avanzado de deterioro que pone en riesgo la vida de los conductores, si no se reparan pronto.
Los daños van desde grietas en la losa asfáltica hasta fallas en las bases que sostienen las pesadas estructuras.
El desgaste en los puentes es consecuencia de la poca inversión en mantenimiento y la falta de conocimiento que tienen los ingenieros en esa materia.
Así lo reveló un estudio de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), a encargo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).
El análisis concluyó que corregir las averías puede costar hasta $3,3 millones, por una sola estructura.
Para conocer el estado de la red, el estudio de la JICA tomó una muestra representativa de 29 puentes en cinco de las rutas primarias más transitadas.
Además se realizaron los diseños y presupuestos para reparar las diez estructuras más dañadas y se definieron los lineamientos que deben seguir las autoridades del MOPT para dar mantenimiento a la red a futuro.
El análisis alerta también sobre las fuertes pérdidas económicas que sufriría el país en caso de que un puente llegue a colapsar.
Aunque en el gobierno reconocen el deterioro aseguran que no hay que alarmarse “de que se vayan a caer”.
“El estudio advierte que estamos a tiempo de hacer las reparaciones (de los puentes)”, afirmó María Ramírez, encargada de la Dirección de Puentes del MOPT.
El 60% de las estructuras que se construyeron en las rutas principales tiene 50 años, que es el máximo de vida útil promedio que tiene un puente en el país.
Por disposiciones de la oficina Federal de Carreteras de Estados Unidos, mediante las cuales se rige la construcción de puentes en el país, esas estructuras debieron recibir mantenimiento a los 20 años de construidas, pero “por falta de visión y de recursos” el gobierno no los realizó en su momento, reconoció Ramírez.
“Los trabajos de mantenimiento insuficientes e inadecuados han acelerado los daños y permitido el declive del rendimiento de los puentes”, concluye el estudio de la JICA, el cual cuestiona además la falta de personal y de capacitación de los ingenieros que trabajan en la conservación de los puentes.
LA REPUBLICA consultó al Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) acerca de los procesos de gestión de proyectos de infraestructura que hay en el país.
Al respecto Jorge Badilla, presidente del Colegio defendió que “específicamente en el caso de los puentes, el MOPT durante muchos años no logró establecer planes adecuados de mantenimiento y es ahora, cuando se trabaja en ello, que se vislumbra la importante problemática existente”.
Además el Colegio opina que es adecuado que el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) se oriente hacia una gestión moderna, empresaria, eficiente y rigurosa que incluya en los procesos de gestión el concepto de calidad y el de claridad en los procedimientos, dijo Badilla.
A su vez, el presidente del CFIA defendió que los profesionales costarricenses tienen la adecuada capacidad, pero que carecen de los recursos suficientes para un mejor desempeño.
El análisis elaborado por la Agencia de Cooperación japonesa plantea además que los constantes sismos, la erosión causada por la creciente de los ríos, el aumento de la flota de vehículos y de la carga que circula por las carreteras contribuyeron al deterioro de los puentes.
Por ejemplo, la ruta Interamericana Norte, que es la que va hacia Guanacaste, se construyó para soportar 24 toneladas como máximo, pero desde la década de los 90 el peso aumentó a 40 toneladas, sin que se haya reforzado la estructura.
Para mejorar el estado de las estructuras el gobierno tendió una serie de lineamientos que van enfocados a fortalecer a la Dirección de Puentes del MOPT e iniciar, a partir del próximo año, la reparación de los puentes más deteriorados.
“Ya el Consejo Nacional de Vialidad está gestionando la licitación para la reparación de los diez puentes que recomendó rehabilitar JICA”, dijo Ramírez, quien especificó que el plan comprende una inversión de $11 millones.
Las empresas privadas también han puesto su grano de arena en el esfuerzo por reparar los puentes, con la introducción al mercado nacional de materiales más resistentes para la rehabilitación y construcción de estructuras viales.
Uno de esos casos es la compañía BASF que junto con el Instituto Costarricense del Cemento y del Concreto (ICCyC) promueven las fibras de carbono para la reparación de estructuras.
Esos sistemas compuestos de fibras de carbono aumentan el ciclo de vida y generan importantes beneficios económicos y estructurales, informó Karla López, coordinadora del área de Investigación del ICCyC.
Se estima que para mantener el sistema de puentes en operación se requiere una inversión mínima de $50 millones en cinco años, según la JICA, pero destaca a la vez que los beneficios socioeconómicos que percibirá el país serán mayores.
Por ejemplo, la investigación estimó que de llegar a fallar el puente sobre el río Torres, popularmente conocido como “Los incurables”, el costo diario para el país sería de ¢50 millones.
Así mismo, de salir de operación el puente sobre el río Sucio, en la carretera hacia Limón, el costo diario aumentaría a ¢70 millones.
Como apoyo, la JICA capacitó a funcionarios del MOPT con el propósito de definir en el país una política de mantenimiento de puentes y creó un software donde se contemplan los procedimientos que deben aplicarse. A la vez, enviará a técnicos para que dirijan los trabajos de mantenimiento a partir del próximo año.



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