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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



EDITORIAL


Puentes siguen en peligro

| Jueves 31 julio, 2008



Puentes siguen en peligro


Hace poco menos de un año, en setiembre pasado, decía LA REPUBLICA en este espacio que, según un estudio donado por Japón, la mayoría de los puentes del país requerían acciones inmediatas para evitar peligros por falta de mantenimiento y porque se encontraban al final de su vida útil.
Un año después la situación sigue igual, con el agravante de que ahora el estudio de costos deberá hacerse nuevamente porque se calcula que el valor estimado de $11 millones puede haber aumentado en unos $4 millones.
El riesgo es un hecho pues los puentes fueron diseñados para una vida útil que ya llegó a su fin y esto siempre y cuando recibieran durante esos años (50) el adecuado mantenimiento. Algo que no se dio.
Por otra parte, los puentes se diseñaron para las estimaciones de tránsito de la década de 1950, inferior al actual, además del deterioro sufrido por inclemencias del tiempo e incluso terremotos.
Actualmente el Ministerio de Obras Públicas y Transportes justifica el atraso en el hecho de que deberá encomendar un nuevo estudio de costos para realizar la contratación de los trabajos de mantenimiento o reforzamiento.
Habrá que ver con qué rapidez se efectúa este nuevo cálculo, a fin de que puedan ejecutarse con el dinero planificado para ese fin en el presupuesto del presente año, porque el deterioro de los puentes continúa mientras tanto y no entiende de retrasos burocráticos.
Preocupante, sin duda, es también la situación manifestada por el estudio realizado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón que hace más de un año señaló la falta de personal y de capacitación de los ingenieros que trabajan en las tareas de conservación de los puentes del país.
Cabe preguntarse ¿durante este valioso tiempo perdido, se habrá al menos capacitado a dicho personal?
Los costarricenses esperan las respuestas a estas interrogantes y serias preocupaciones.
La realidad es que entre atrasos y nuevos trámites burocráticos todo sigue igual y pareciera que solo cabe rogar porque no ocurra un accidente.