Innovación y talento joven en manufactura avanzada
Proyecto de graduados costarricenses elevó eficiencia en planta de Medtronic en un 11,64%
La propuesta creada por Gabriela Sanabria y Joshua Brown graduados de la U Fidélitas fue implementada en la operación de El Coyol y podría replicarse en otras sedes fuera del país de la compañía

Una solución desarrollada por dos graduados costarricenses fue implementada por Medtronic en su planta de manufactura en El Coyol de Alajuela, tras lograr un aumento del 10% en el indicador de eficiencia operativa OEE (Overall Equipment Effectiveness) y reducir tiempos muertos en producción.
El proyecto fue creado por Gabriela Sanabria y Joshua Brown, graduados de Ingeniería Electromecánica e Ingeniería Industrial de la Universidad Fidélitas, como parte del programa “Medtronic Student Program”, una competencia académica que reúne a estudiantes universitarios para resolver desafíos reales dentro de la operación industrial de la empresa.

La propuesta fue aplicada en la sección denominada Warsaw, dentro de la planta ubicada en El Coyol, y además permitió alcanzar un 68% en la disponibilidad de las máquinas involucradas en el proceso productivo.
El impacto del proyecto llevó a Medtronic a implementar oficialmente la solución en sus operaciones locales y valorar la posibilidad de replicarla en otras sedes, incluyendo Puerto Rico.
Esta empresa, instalada en Costa Rica desde hace varios años, se dedica a la fabricación de dispositivos médicos y productos de rehabilitación para personas con enfermedades de la columna, como la escoliosis.
Atrasos en producción
Durante el análisis realizado por ambos jóvenes, se detectó que varias máquinas conocidas como M-32 permanecían inactivas durante largos periodos, lo que afectaba el flujo de manufactura y reducía la eficiencia de la operación.
“Existía un problema de operatividad porque estas máquinas permanecían mucho tiempo sin actividad y eso entorpecía el flujo de producción”, explicó Gabriela Sanabria.
Según detalló la ingeniera, el indicador OEE de esas máquinas apenas alcanzaba un 43%, mientras que la disponibilidad operativa se mantenía en un 56%, principalmente por tiempos de inactividad no programados.
Ante este panorama, Brown y Sanabria desarrollaron el proyecto denominado “El poder de una llave”, enfocado en optimizar el manejo de herramientas utilizadas por los operarios de planta.
La propuesta incluyó un rediseño en el orden y control de herramientas, así como un sistema de rastreo automático para identificar pérdidas de tiempo y mejorar la ejecución de procesos de configuración de máquinas.
“Hicimos un esquema para el rastreo automático de las llaves de trabajo utilizadas manualmente por las personas operarias y logramos identificar irregularidades que podían corregirse”, señaló Sanabria.
Además, el proyecto contempló capacitaciones para el personal involucrado en la operación de las máquinas Citizen M-32 y la elaboración de un informe técnico en inglés con el detalle de todas las mejoras aplicadas en la operación.
Vinculación de la Fidélitas con la industria
El caso refleja el creciente vínculo entre universidades y empresas de manufactura avanzada en Costa Rica, especialmente en sectores como dispositivos médicos, donde el país se ha consolidado como uno de los principales exportadores de tecnología médica hacia mercados como Estados Unidos y Europa.
Además, evidencia cómo la participación de estudiantes en proyectos reales puede generar soluciones con impacto directo en la competitividad industrial y la eficiencia operativa de compañías multinacionales.
Actualmente, Gabriela Sanabria cursa la licenciatura en Electromecánica de U Fidélitas y trabaja como ingeniera consultora en eficiencia energética para la empresa CIRE, ubicada en Curridabat. También participa como docente en cursos técnicos relacionados con manufactura de semiconductores y producción industrial.
Por su parte, el trabajo desarrollado junto a Joshua Brown destacó entre proyectos presentados por estudiantes de universidades públicas y privadas participantes en el programa.
La iniciativa se convirtió en un ejemplo de cómo la formación técnica, el aprendizaje práctico y la resolución de problemas reales pueden traducirse en mejoras concretas dentro de la industria médica instalada en Costa Rica.
