Protestas antijaponesas salen costosas
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Protestas antijaponesas salen costosas

Hace dos años, Sherry Wang compró un Toyota Camry porque era una forma cómoda de viajar a su lugar de trabajo como investigadora en la ciudad china de Xi’an. Últimamente, toma el autobús.
“Tengo miedo de que mi auto o yo seamos blanco” de los manifestantes antijaponeses que salieron masivamente a las calles de China en los últimos días, dijo Wang. “Sólo espero que la vida vuelva a la normalidad lo más pronto posible”.

Wang es un ejemplo de por qué las automotrices japonesas como Toyota Motor Corp., Nissan Motor Co. y Honda Motor Co. se están preparando para una crisis en China que podría ser más grave que el tsunami que azotó Japón el año pasado.
En tanto cobran fuerza las violentas protestas por el control de unas islas cuya soberanía reclaman ambos países, la Asociación de Autos de Pasajeros de China pronostica que las marcas japonesas perderán el liderazgo que tienen en el país a manos de las alemanas por primera vez desde 2005.
“Las repercusiones para las automotrices japonesas son muy serias y durarán largo tiempo”, opinó Cui Dongshu, subsecretario general de la Asociación de Autos de Pasajeros. “Hay muchas opciones. ¿Por qué molestarse en tener marcas japonesas si hay una preocupación por la seguridad debido al sentimiento antijaponés?”
Los consumidores que descartan los modelos japoneses podrían optar por líderes del mercado como General Motors Co., que este año vendió 1,84 millones de autos en China bajo marcas como Buick, Chevrolet y Cadillac, o Volkswagen AG, cuyas alianzas vendieron un total de 1,49 millones de vehículos este año. La empresa japonesa líder, Nissan, vendió 485.000 vehículos en China en lo que va del año.
Nissan encabezó la baja de las acciones de las automotrices japonesas ayer en Tokio conforme las protestas se volvieron violentas en algunas ciudades chinas. Las tres mayores automotrices japonesas -Toyota, Nissan y Honda- informaron haber sufrido ataques en sus concesionarias de la ciudad portuaria oriental de Qingdao y suspendieron la producción en las plantas chinas. Suzuki Motor Corp. suspendió las operaciones en su fábrica de motos.
Los funcionarios de Nissan, Toyota, Honda, Suzuki, Mitsubishi Motors Corp. y Mazda Motor Corp. informaron que están evaluando la situación en China.
Aunque los fabricantes de automóviles fueron algunas de las compañías japonesas más afectadas, la crisis diplomática hace peligrar un comercio bilateral en toda clase de productos, del arroz a los tractores, que en la última década se triplicó a más de $340.000 millones.

Bloomberg

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