Prohibido graduarse: Universitarios
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Gobierno aplica arbitrariamente nuevas normas
Prohibido graduarse: Universitarios
Jóvenes pierden tiempo y dinero

"Estoy en el limbo"

Carol Vega es uno de las tantas personas que no pueden obtener su licenciatura por la decisión de un grupo de burócratas.
Desde hace tres años es egresada de bachiller en periodismo de la Universidad Internacional de las Américas y con la ilusión de especializarse, matriculó la licenciatura de producción televisiva en la Universidad Latina.

En abril obtuvo nota 100 en la defensa de su tesis, y en julio pagó su derecho de graduación.
No obstante, hace un mes la llamaron de la universidad para decirle que tenía problemas con su título.
Cuando pidió explicaciones, le dijeron que el Conesup — entidad encargada de supervisar las universidades privadas— no había aprobado su bachillerato, porque lo obtuvo con 32 materias en la UIA, y tiene 34 en la Universidad Latina.
“Estoy aspirando a una beca en España pero me piden la licenciatura, por lo que estoy en la cuerda floja. No pienso esperar dos años más para graduarme y estamos en una especie de limbo, porque nadie nos dice nada”, expresó.
Ella, al igual que 70 compañeros más de la Universidad Latina, cursaron la licenciatura en otra universidad y obtendrían el título de licenciados a finales de setiembre, pero los están obligando a matricular cursos de bachillerato.

En lugar de obtener una licenciatura este mes, como lo esperaban, cientos de estudiantes de varias universidades privadas tendrían que recibir clases hasta un año más, con un costo adicional de hasta $1.800 cada uno.
Esto, porque si usted se graduó de bachiller en una universidad y hace la licenciatura en otra, deberá equiparar el plan de estudios entre ambas.
Miles de jóvenes encontrarían el mismo problema durante los próximos años, o estarían limitados en la opción de obtener la licenciatura, tras un cambio en los requisitos para ese título.
Las nuevas reglas son necesarias para asegurar que todos los egresados en una carrera cuenten con el mismo grado de capacitación, insiste Conesup, organismo gubernamental que define las normas de los centros de educación superior privados.
Sin embargo, los estudiantes afectados, así como las universidades, que deben adecuar sus programas, denuncian el hecho de que estas normas se apliquen de forma retroactiva.
Actualmente, unos 600 estudiantes de universidades privadas que iban a graduarse este año, se encuentran a la deriva a pesar de haber completado el programa de licenciatura.
A ellos los estarían obligando a regresar a las aulas y llevar materias de bachillerato, que no existían en el programa de estudios de otra universidad privada, con el afán de asegurar que todos los egresados de licenciatura en cualquier carrera, hayan cursado la misma cantidad de materias.
Dependiendo de la cantidad de materias que tendría que agregar, el estudiante podría perder inesperadamente hasta un año de su vida, así como incurrir en gastos adicionales de hasta $1.800.
Podría haber otras salidas a esta situación caótica, pero ningún ente oficial ha aclarado cuál sería.
Parecido problema enfrentarían miles más de jóvenes, que cursan el bachillerato en una universidad privada y quieren estudiar una licenciatura en otra, al tener que llevar igualmente más cursos.
La otra opción es la de no cambiar de universidad para llevar una licenciatura.
Sin embargo, esto no es necesariamente el plan que tenían en muchos casos, cuando iniciaron sus estudios.
La culpa de ese cambio brusco es compartida entre el Colegio de Abogados, y el Conesup.
El Colegio hace cuatro meses aplicó un fallo de la Sala IV, para rehusarse a incorporar un egresado de derecho, por haber cursado menos materias de bachillerato, que las ofrecidas en otras instituciones.
El deseo de homologar la capacitación de los futuros profesionales, puede ser acertado.
Sin embargo, la Corte nunca exigió tomar esta medida de forma retroactiva.
El Conesup, con base en el mismo fallo, por motivo propio extendió esa medida a todas las carreras de las universidades privadas, igual de forma retroactiva, sin dejar clara la forma de hacerlo, así que quedan afectados no solo miles de jóvenes, sino todas las 55 universidades privadas.
Por un lado, es imposible conciliar en muchos casos, los planes de estudio entre el programa de bachillerato que hizo cualquier joven, y el de licenciatura, en el cual se encuentra actualmente.
Tampoco saben las universidades si otras opciones, tal como proceder mediante exámenes o trabajos adicionales, satisfagan o no las nuevas normas.
Mientras tanto, no pueden entregar a los estudiantes los títulos que esperaban, y por los cuales pagaron.
En este momento, pidieron al Gobierno anular la nueva regla, con la intención de acudir a los tribunales, en caso de no obtener un resultado positivo.





Johnny Castro
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