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Sábado 8 Junio, 2013

El nombramiento de la magistrada Villanueva encierra un momento histórico en el que se reafirma a las mujeres como actoras sociales y políticas


Primera mujer en presidir la Corte

El nombramiento de la primera mujer Presidenta de la Corte Suprema de Justicia es de gran trascendencia histórica para el país.
La designación de la magistrada Zarela Villanueva en ese puesto es reflejo de importantes cambios en nuestra sociedad y una respuesta a las constantes demandas por el reconocimiento a la igualdad y los derechos de las mujeres en el ejercicio y representación de cargos públicos al más alto nivel de magistratura.
También es un reconocimiento a la amplia carrera judicial de la Magistrada como jurista, defensora de los derechos humanos, en especial de las mujeres, y abanderada de la igualdad y la equidad.
El acceso a los derechos políticos de las mujeres ha sido un tema estratégico que se ha abordado en las diferentes conferencias mundiales sobre la mujer organizadas por Naciones Unidas.
En la primera, realizada en 1975, se impulsó la discusión en la agenda pública sobre la representación de las mujeres en las estructuras de toma de decisiones. Más adelante, en 1979, se aprobó la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y sus recomendaciones, donde explícitamente se incorporó un artículo que compromete a los Estados partes a tomar medidas en el ámbito político para que las mujeres, en igualdad de condiciones que los hombres, ocupen cargos públicos en todos los planos gubernamentales.
La Plataforma de Acción de la lV Conferencia Mundial en Beijing en 1995 también definió pautas dirigidas a eliminar la desigualdad de género en las magistraturas, lo que implicaba la generación de medidas que promovieran un cambio social; posición que fue reiterada por el Comité de las Naciones Unidas de la CEDAL en sus recomendaciones generales, donde en julio de 2011 participó la magistrada Villanueva como parte de la delegación de Costa Rica.
El impacto de estos marcos normativos internacionales en las agendas gubernamentales ha dado como resultado el desarrollo de distintas estrategias para lograr que cada día más mujeres participen en espacios de decisión política.
Costa Rica ha sido precursora en la generación de estos cambios, sin embargo la lucha ha sido ardua, una prueba clara es que la primera mujer presidenta de la Corte Suprema llega luego de 187 años de existencia de esta instancia judicial.
Por eso, el nombramiento de la magistrada Villanueva encierra un momento histórico en el que se reafirma a las mujeres como actoras sociales y políticas, que nos permite avanzar hacia la aspiración de una sociedad más inclusiva, respetuosa de la diversidad y los derechos humanos.
Su compromiso con la igualdad y equidad entre hombres y mujeres no dudo se plasmará cada día en las decisiones y fallos que emita tan alta y distinguida magistrada.

Maureen Clarke Clarke

Ministra de la Condición de la Mujer
Presidenta ejecutiva
Instituto Nacional de las Mujeres