Prevén invierno y fríos tempranos en EE.UU. por teoría de nieve siberiana​
Los estados del noreste de Estados Unidos y en Canadá, ya sufren fríos poco usuales a noviembre, cercanos a los cero grados. Bloomberg/La República
Enviar

Para quienes se sienten molestos con las inusuales temperaturas bajas de este noviembre en Estados Unidos, hay algo peor: el invierno será largo y frío, según un científico eminente.

Se trata del padre de la “teoría de la nieve siberiana”. Para decirlo en forma sucinta, sostiene que cuanta más nieve cubre el suelo del norte de Eurasia, más frío se puede esperar más al sur. Lamentablemente, Siberia ya está bastante blanca.
Judah Cohen, renombrado climatólogo del MIT, ha trabajado en esta teoría durante 17 años, a pesar del escepticismo de algunos expertos en meteorología del Gobierno de Estados Unidos.
El científico, que calcula el número de aciertos de su teoría en un 75%, escudriña todas las variables de un invierno temprano y frío.
“Este año hemos tenido la situación precisa de libro de texto”, dijo Cohen.
La primera ráfaga de frío proveniente de Siberia este año podría llegar en diciembre, en vez de en enero como de costumbre, según Cohen, que es director de pronósticos estacionales de Atmospheric and Environmental Research, una división de Verisk Analytics, que trabaja con gobiernos, servicios financieros y compañías de seguros.
Aunque no es seguro dónde aterrizará el aire gélido —en Norteamérica, Asia o Europa—, Cohen predice que el frío abarcará más regiones de Estados Unidos de lo que esperan los pronosticadores del gobierno.
Las bajas temperaturas, la lluvia y la nieve podrían extenderse desde el norte de las Grandes Planicies hasta el estado de Florida.
Quienes viajen para las fiestas de fin de año esperarán que esté equivocado, al igual que los comerciantes que dependen de los compradores de último momento porque estos podrían desistir de algunas compras a causa de la nieve y el frío.
Pero quienes ganan dinero con el gas natural, cuyo precio cayó por el tiempo cálido, podrían beneficiarse.
“Si tiene razón, sería magnífico”, dijo Teri Viswanath, director general de gas natural de Pira Energy Group en Nueva York. “Espero que la tenga”.
Cohen mapea una especie de reacción en cadena. El cambio climático derrite el hielo del Océano Ártico, cargando la atmósfera de más humedad. Esto ocasiona que una mayor cantidad de nieve cubra Siberia, que refleja la luz solar —y el calor— del terreno.
El viento helado envía energía al vórtice polar, el vasto sistema climático que atrapa el aire frío en el Ártico. Como resultado, el vórtice se rompe y envía aire frío hacia el sur, como si se abriera la puerta de un refrigerador.
Stephen Baxter, meteorólogo y pronosticador estacional del Centro de Predicción del Clima de Estados Unidos en College Park, Maryland, no está convencido. En una teleconferencia la semana pasada, definió la correlación entre el clima siberiano y Estados Unidos como “débil”.

Ver comentarios