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Presión cambiaria no altera reservas
Menores disminuciones de los activos minimizan riesgo de que el Central pierda solvencia de pago ante compromisos externos

El saldo de las reservas monetarias en poder del Banco Central de Costa Rica llegó a los $4.053 millones al 11 de setiembre. Si se compara con la primera semana del mes, estos activos registran una disminución cercana a los $22,8 millones, un comportamiento estable de cara a variaciones en otros meses.
Esto se puede explicar principalmente por la menor intervención de la autoridad monetaria en el mercado cambiario. Además, los requerimientos por la divisa norteamericana por parte del sector público han sido suplidos por el superávit que poseía el sector privado a través del Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) en el mes analizado.
“No ha habido cambios importantes en el mercado cambiario, lo que hace que no haya picos pronunciados hacia el alza o a la baja en el nivel de reservas. Esto principalmente porque el tipo de cambio se ha despegado del techo de la banda”, comentó el economista Carlos Arguedas, quien agregó que la dinámica presentada en el mercado de divisas hace que el Central no intervenga para defender el techo de la banda, y con ello no se presenten cambios en las reservas observadas a setiembre.
Y es que el valor del dólar negociado en el mercado mayorista de divisas muestra que durante las dos primeras semanas del mes el tipo de cambio se despegó del margen superior del sistema de bandas.
El promedio cambiario cerró en ¢591,22 el 17 de setiembre, mientras que a inicios de mes el precio de la divisa cerró en ¢588,60. Por su parte, el techo de la banda cambiaria ese día fue de ¢596,45.
Todo lo contrario sucedió en julio cuando el mercado de divisas registró un déficit de $106,9 millones producto de requerimientos netos del sector público superiores al balance positivo registrado en el mercado privado.
Este comportamiento se dio ya que durante la primera quincena de ese mes el superávit que poseía el sector privado se utilizó para atender la demanda neta del sector público. Para las otras dos semanas la presión provocada por los actores públicos se tradujo en un exceso de demanda de dólares, panorama que tuvo que ser calzado con la desacumulación de reservas.
Otra de las causas que, a criterio de los expertos, responde a la estabilidad en las reservas monetarias en setiembre es la asignación de $250 mil millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) para proveer de liquidez a sus países miembros. Con ello la economía costarricense recibió cerca de $205 millones, en dos tractos: uno por $188 millones en agosto y el otro por $17 millones a inicios de este mes.
La propuesta del FMI es buscar que en una situación de crisis los países cuenten con la cantidad de activos externos necesarios para hacerles frente a sus deudas sin la necesidad de recurrir a préstamos o refinanciamientos.
“En la teoría, las reservas monetarias no tienen razón de ser. Esto porque son un instrumento más para que el Banco Central pueda intervenir el mercado cambiario, por lo que se debe permitir que la disponibilidad de divisas no esté restringida”, señaló el experto José Joaquín Fernández, presidente del Instituto Libertad.
No obstante, especialistas aseguran que bajo el entorno de crisis vivido las reservas han respondido ante la difícil situación económica, ya que tienen como función financiar, absorber y regular la magnitud de los desequilibrios externos.
Además, los activos se convierten en un referente fundamental de la capacidad de pago y de la medición de la calificación del riesgo de los países.
“Se puede decir que el actual nivel de reservas es el óptimo, ya que si en mayo la autoridad monetaria indicó que cubrían alrededor de 4,4 veces el nivel de importaciones, en este momento el cálculo debe de andar similar”, dijo Carmen Monge, analista de INS Valores.

Víctor Sanabria
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