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Factura petrolera, salida de capitales y menos inversión extranjera empujan tipo de cambio al alza
Presión acecha al tipo de cambio

• Mercado espera que reservas caigan en al menos $1.000 millones

Wilmer Murillo
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Las presiones sobre el tipo de cambio parecen impulsar este indicador en una sola dirección. Al alza.
El país sufre un fuerte desequilibrio en la cuenta corriente que registra ingresos y salidas de divisas por las compras y ventas de bienes y servicios. Asimismo, se estarían dando menos flujos de inversión financiera y de inversión extranjera directa.
Las conclusiones son resultado del análisis realizado por banqueros y analistas consultados sobre tendencias y aspectos de riesgo claves.
“Es una combinación de facto
res que presionan al alza el tipo de cambio”, dijo Andrés Víquez, gerente del puesto de Bolsa de Aldesa.
Definitivamente la factura petrolera tiene un impacto importante sobre la economía, y el déficit de cuenta corriente tenderá a aumentar, poniendo más presión al tipo de cambio, de acuerdo con analistas.
Si se da la disminución del ingreso de capitales, la presión sobre el tipo de cambio sería mayor.
Al cúmulo de presiones en la caldera, hay que sumar el descenso en la posición de las reservas monetarias internacionales.
En cuanto al nivel de reservas, la disminución va a depender del grado de intervención del Banco Central en el mercado, y lo dispuesto que esté a comprometerse para mantener el tipo de cambio en un rango cercano al actual.
Ayer el Banco Central restó $40 millones a la caída de reservas, en tanto que las cifras del primer trimestre revelan un aumento en el déficit de balanza de pagos del 200%, con respecto al mismo periodo de 2007.
Otro hecho relevante es la caída en el mismo periodo de un 27% en la inversión extranjera, y por último los flujos elevados de capital financiero, que entraron buscando una ganancia, podrían salir del país con la misma facilidad que ingresaron.
De lo anterior se infiere que se estaría produciendo una escasez en la oferta de dólares, pero no por motivos especulativos.
Por esta razón los expertos prevén que las re
servas volverán a un nivel de $3.800 millones, que tenía en noviembre anterior.
A partir de ese momento aumentaron $1.000 millones, cuando el Central bajó el piso de la banda y le puso una pendiente negativa de seis céntimos diarios, creando la expectativa por la apreciación del colón, al que apostaban los capitales.
“De ahí que no hay razón para pensar que al desaparecer esa expectativa salgan del país en el corto plazo”, apostó Víquez.
Con estas tesis también coinciden otros analistas y representantes bancarios.
“Un aumento en la demanda por dólares tendrá algún efecto sobre el tipo de cambio pero depende no solo por las importaciones de petróleo sino por las importaciones que están creciendo muy rápidamente y por los requisitos de divisas para otros pagos e inversiones en el exterior”, señaló Luis Liberman, gerente de Scotiabank.
Sin embargo, adujo que no hay que revolver las reservas con los flujos de ingresos y egresos.
Hasta ahora el déficit en cuenta corriente ha sido financiado con flujos de capital por inversión extranjera directa y por inversión financiera. Así las cosas no es tan sencillo atribuirle solo al petróleo un aumento en el tipo de cambio, señaló el banqu
ero.
Thelmo Vargas, ex ministro de Hacienda, indicó que de momento las entradas de capital privado financian el déficit de cuenta corriente. Pero advirtió que el déficit es muy alto y si se diera una reversión de flujos tendríamos que “ajustar” nuestras relaciones con el resto del mundo. “Sería por la vía de una devaluación”, precisó.

A juicio de Gerardo Corrales, vicepresidente de BAC San José, la factura petrolera se acercará este año a los $2.400 millones, y “efectivamente el aumento de las importaciones y el menor ritmo de crecimiento de las exportaciones, se juntan para meter presión de devaluación del tipo de cambio”.
Pese a reconocer las presiones sobre el tipo de cambio, los analistas creen que resulta difícil adela
ntar cuán fuertes sean.
“Lamento no responderle, pero el Banco no hace pronósticos sobre el tipo de cambio”, respondió Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.
A través de su dirección de Relaciones Corporativas, el Banco Nacional sumó su voz a la de Gutiérrez, indicando que “como bien se ha dicho, en un sistema de bandas, no se pueden hacer predicciones sobre el tipo de cambio”.
En ese sentido Corrales consideró q
ue “lo fuerte que sea esta tendencia, dependerá de los ingresos por turismo así como de los rubros de inversión extranjera directa que vienen a compensar en parte estos movimientos. Definitivamente para mí, tendencias de apreciación del colón no las veo, pero tampoco un panorama que presagie una devaluación galopante”.
En vista de las recientes variaciones en la política cambiaria aplicada por el Banco Central, la Cá
mara de Comercio se unió ayer a los clamores ante el Banco Central exhortando a la autoridad monetaria a continuar avanzando hacia un sistema cambiario con mayor flexibilidad que permita la determinación del tipo de cambio de acuerdo con el comportamiento de las condiciones de la economía, a la vez que le permita mayor autonomía a la autoridad monetaria para controlar la inflación.


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