Presidente de Colombia corre para enderezar proceso de paz
"Como presidente, conservo mis facultades y mi obligación de mantener el orden público y de buscar y negociar la paz", dijo Juan Manuel Santos, presidente de Colombia. Bloomberg/La República
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Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, está luchando para salvar proceso de paz de la nación, con el envío de su equipo negociador de nuevo a Cuba y llamando a reuniones a la oposición política, después que los votantes rechazaron el acuerdo de su gobierno con los rebeldes marxistas por un margen mínimo.

El domingo, los colombianos rechazaron un acuerdo entre el Gobierno y las FARC por un margen del 50,2% a 49,8%, tan solo seis días después de que Santos firmó el acuerdo para poner fin al conflicto en frente de cabezas de estado regionales. La participación fue del 37% y solo 54 mil votos separaron a los dos lados.

El resultado sorpresa provocó una venta masiva de bonos colombianos y el peso, ya que los inversores apuestan a que un debilitado Santos le resultará más difícil impulsar la legislación tributaria necesaria para tapar un agujero en las finanzas públicas.

El presidente, que pasó cuatro años forjando el acuerdo y que había declarado antes del referéndum que no había "Plan B", se apresuró a llamar a una reunión entre los grupos políticos el lunes - y en particular al “No”- para determinar el camino a seguir. Tanto Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, o FARC, dijeron que respetarían el cese al fuego.

"Como presidente, conservo mis facultades y mi obligación de mantener el orden público y de buscar y negociar la paz", dijo Santos.

La campaña del “No” fue dirigida por Álvaro Uribe, expresidente y antiguo aliado de Santos. Uribe, que es probable que desempeñe un papel clave en lo que vaya a suceder, dijo a la prensa que quiere contribuir a un "pacto nacional", y que respaldaría una pena más leve, pero no la impunidad de las FARC.

En tanto, Santos y sus aliados negaron que el acuerdo de concesión de la impunidad a los rebeldes, y dijo que las concesiones valían la pena para poner fin a la violencia que ha dejado más de 200 mil muertos.

Los votantes en Bogotá respaldaron el acuerdo, mientras que los de la región de Antioquia, de donde es Uribe, lo rechazaron.

El lunes, Rodrigo Londoño alias “Timochenko”, líder de las FARC, dijo que aún mantiene las esperanzas y que hay puntos del proceso de paz que necesitan ser corregidos. Por otra parte, Humberto de la Calle, jefe negociador de Santos, ofreció su renuncia este lunes.

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