Enviar
Presidente afgano tensa relación con OTAN
El presidente afgano, Hamid Karzai, lanzó ayer críticas sin precedentes a las fuerzas de la OTAN en Afganistán, a las que avisó que serán consideradas "invasoras" si siguen los bombardeos contra civiles.
En el transcurso de una comparecencia televisiva, Karzai advirtió con gesto crispado a las fuerzas internacionales que "si no detienen sus bombardeos contra nuestras casas, su presencia en Afganistán será la de un invasor", y añadió que "la historia muestra cómo reaccionan los afganos contra los invasores".
Tras visitar el lunes la localidad sureña de Nawzad, donde un bombardeo de la misión de la OTAN acabó el sábado por error con las vidas de doce niños y dos mujeres, Karzai se refirió a la necesidad de que los occidentales traten a Afganistán "como un país aliado y no como uno ocupado".
"El pueblo afgano no puede tolerar más estos ataques a nuestras casas y, si no se llega a una solución negociada, el Gobierno tendrá que tomar una acción unilateral al respecto", declaró el presidente afgano, que no especificó qué tipo de acciones podría tomar su Ejecutivo.
La misión de la OTAN, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), pidió disculpas el lunes por la muerte de civiles, pero ayer afirmó que continuará con las operaciones aéreas nocturnas, en contradicción con la instrucción dada el sábado por Karzai tras conocerse el incidente de Nawzad.
Según informa la agencia local AIP, el portavoz de la misión internacional, el general alemán Josef Blotz, afirmó que las operaciones nocturnas han sido provechosas y que gracias a ellas se han conseguido gran parte de los éxitos de la última década en la lucha contra la insurgencia afgana.
"Las acciones nocturnas se han hecho en coordinación con las Fuerzas de Seguridad Afganas, cuyos miembros siempre están presentes durante esos operativos, que seguirán llevándose a cabo en coordinación con las autoridades del país", precisó Blotz.
El presidente afgano pidió el sábado a su Ministerio de Defensa que ponga fin a las operaciones "no coordinadas" de la ISAF en Afganistán y que asuma el control de las acciones nocturnas.
La creciente tensión entre la misión de la OTAN y las autoridades afganas a propósito de las bajas civiles llega tras la muerte en los últimos días de 32 civiles en dos bombardeos de las fuerzas internacionales en el sur y el este de Afganistán.
Al incidente del sábado en Nawzad, en la conflictiva provincia de Helmand, hay que añadir otro que el jueves acabó, según fuentes oficiales afganas, con la vida de 18 civiles en la provincia oriental de Nuristán, donde la semana pasada hubo intensos combates tras la toma de varios distritos por parte de los talibanes.
La misión de la OTAN en el país está investigando ambos incidentes, a lo que Karzai replicó que daba una "última" advertencia a las tropas internacionales.
Aunque las organizaciones de derechos humanos atribuyen a los talibanes la mayoría de las muertes de civiles, las autoridades de Kabul, con el presidente afgano la cabeza, han tachado de "inaceptables" las víctimas civiles en bombardeos internacionales.
Según datos de la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), 2.777 civiles fallecieron el año pasado por la violencia, lo que supone un aumento del 15% respecto al año 2009.
El informe de la UNAMA destaca que las acciones de los talibanes, que en 2010 costaron la vida a 2.080 civiles, cada vez son más mortíferas para la población civil, mientras que los 440 muertos civiles a causa de operaciones de las fuerzas internacionales representaron un descenso respecto a 2009.

Kabul
EFE
Ver comentarios