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Preparen a ese difunto
Saprissa listo para el entierro y solo un milagro lo clasificaría
Lázaro, levántate y anda. Algo así requerirá el Deportivo Saprissa el próximo domingo tras la derrota ayer, en su estadio, ante el Barrio México 2 a 3, marcador que confirma una temporada desastrosa para los morados.
Ganar era la obligación, pero ni los legendarios, como Walter Centeno ni los emergentes de Roy Myers, como Alonso Solís y Allan Alemán, pudieron enderezar un barco que parece irremediablemente condenado al naufragio y hundimiento.
El partido nos deparó un buen primer tiempo; los mexicanistas en lo suyo, con una gran actuación de Maykol Ortiz, un buen orden táctico y una clara idea de cómo jugar ante un rival desesperado.
Saprissa por el contrario, si bien en su estadio y con el apoyo de su afición, sufrió del principal cáncer que ha afectado al equipo esta temporada: la falta de talento individual para resolver situaciones que otrora, en otro Saprissa, sobraba quien lo hiciese.
Walter Centeno quería poner orden; Mauricio Castillo se esforzaba por sacar ese talento que parece tener; Douglas Sequeira, corazón de león, se esforzaba para evitar lo que al final se dio y Fausto González volaba para evitar un resultado mayor en contra de su equipo, pero de nada sirvió.
Penal contra Jheirel Dowms, Maykol anota al 23, pero 6 minutos después y tras un falta sin sentido de Luis Venegas, Paté equilibra una desteñida actuación, con un golazo.
No obstante, un despiste en la defensa morada pone de cara al gol a William Phillips, Fausto lo derriba, Maykol cobra el penal (igual al primero) y pone el 2 a 1. Pero los del Barrio celebraron tanto, que en la forma más inocente y por una mala marca de Sergei James, Armando Alonso se les cuela en el área, un minuto después y empata de nuevo.
El partido estaba para los dos. La gente pedía, casi exigía la presencia del talento de Alonso Solís y la picardía de Allan Alemán para intentar desequilibrar la resistencia del Barrio.
Ambos, junto a Josué Martínez, ingresaron durante la complementaria; Solís y Josué decepcionaron; el “Súper Ratón” puso velocidad y corazón, no alcanzó; Saprissa jugaba en campo mexicanista; Bolívar buscaba un Oscar a la mejor simulación de lesión, y los contragolpes mexicanistas no terminaban en gol, por Fausto y Douglas.
Pero no, este Saprissa no tiene ni “saprihora”, y más bien en el descuento se la aplicaron, y lo que era un inconveniente empate se convirtió en una desastrosa derrota, tras una combinación entre Verny Scott y Hansell Arauz que batió a Fausto, gol que deja al Saprissa dependiente de ganar cómodamente en Cartago y esperar una serie de resultados que pareciese que ni Harry Potter podría, con su magia, ligar.

Luis Rojas
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