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Premio Turner con nombre

Con un homenaje escultórico muy personal a la arquitectura modernista, el artista escocés Martin Boyce se hizo el lunes con el premio Turner de arte contemporáneo, uno de los más importantes y controvertidos del mundo.
De las manos del fotógrafo Mario Testino, el escultor recogió durante una ceremonia en la galería Baltic de Gateshead un galardón dotado con unos €29 mil.
El ganador, favorito en las casas de apuestas, se impuso a los otros nominados: el pintor George Shaw, la videoartista Hilary Lloyd y la creadora de instalaciones Karla Black.
Boyce dijo que se sentía “sorprendido y emocionado”, y explicó que su trabajo trata sobre “el espacio, los espacios entre las esculturas y las esculturas en sí mismas”.
La obra de Boyce “A Library of Leaves”, elegida por el jurado tras exponerse en la galería Eva Presenhuber de Zúrich (Suiza), consiste en un parque escultórico elaborado con árboles de cemento y hojas de papel, ideado a partir de una mesa de trabajo diseñada por el francés Jean Prouvé para la Casa del Estudiante de París en los años 20 del siglo pasado.
El escocés, de 43 años, a través de objetos cotidianos inspirados en los diseñadores modernistas, como una papelera, una mesa de trabajo o una ventanilla de ventilación, consigue crear una instalación atmosférica basada en la escultura.
Según los críticos, el gran acierto de Boyce es saber moverse entre la rudeza de los elementos urbanos y la poesía.
Los premios Turner reconocen anualmente el trabajo de los artistas de cualquier nacionalidad menores de 50 años que residan o lleven a cabo su trabajo en el Reino Unido.
Si algo ha caracterizado estos premios a lo largo de sus 27 años ha sido la polémica, con la instalación de una cama deshecha de la artista Tracy Emin como ejemplo más claro.
En los últimos años el factor sorpresa ha ido desapareciendo, lo que para algunos expertos es síntoma de que el arte contemporáneo está cada vez más asumido por el público mientras que, para otros, es una demostración de que el galardón está en decadencia.

Londres / EFE
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