Enviar
Miércoles 5 Junio, 2013

Los líderes de las dos primeras potencias económicas del mundo se vuelcan ante Latinoamérica y Caribe, que se definen cada vez más por el crecimiento, la oportunidad y la democracia


Potencias vuelcan ante América Latina 

En las últimas seis semanas, el presidente de Estados Unidos Barack Obama, el vicepresidente Joe Biden y el presidente de China, Xi Jinping, han realizado visitas a la región de América Latina y el Caribe. De hecho, el presidente Xi ha empezado esta semana su primera gira americana desde que llegó al poder hace ocho meses, con reuniones en el Caribe, Costa Rica y México antes de visitar  EE.UU.
Lejos de ser coincidencia, los líderes de las dos primeras potencias económicas del mundo se vuelcan ante una región transformada, que se define cada vez más por el crecimiento, la oportunidad y la democracia.
La razón está clara: la economía. EE.UU. sigue siendo el principal inversor extranjero en la región. En 2012, las exportaciones del país a América del Sur, el Caribe y Centroamérica ascendieron a $205 mil millones, en comparación con los $110 mil millones de las exportaciones a China. Tan solo las exportaciones a México alcanzaron los $216 mil millones el año pasado. Pero China ya se ha convertido en el segundo socio comercial de México.
Además, las exportaciones de EE.UU. a América Latina y el Caribe han disminuido durante la última década, y China ha ido llenando ese vacío, mientras que el comercio de la India con la región también crece considerablemente. EE.UU. se ha convertido en el segundo socio comercial de Brasil, después de China.
La conclusión es que la región ya ha emergido, y no está atada a ningún socio externo en particular. Brasil es la sétima economía más grande del mundo; tres países son miembros del G-20, Chile y México se han unido a la OCDE, el grupo de los países desarrollados.
Durante la última década, América Latina se ha convertido en una región de países de ingreso medio, con un crecimiento más rápido que el promedio global y una reducción de los déficit comerciales gracias a un alza en los precios de los commodities, la mejora de las inversiones, y el crecimiento de los mercados internos. Desde 2002, la región ha sacado de la pobreza a 58 millones de personas que ahora forman parte de la clase media.
Todavía hay retos, como las instituciones débiles, la corrupción y la inseguridad ciudadana, que obstaculizan el desarrollo. Y pese a la reducción de la pobreza y la desigualdad, diez de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en la región.
A pesar de la incertidumbre de la crisis económica global, China y EE.UU. reconocen que América Latina, a diferencia del pasado, es parte de la solución y no del problema. La región debe enfrentar los problemas pendientes. Aun así, con una población joven, recursos naturales abundantes, mercados en crecimiento y democracias cada vez más resistentes, el futuro se ve prometedor.

* Subsecretario-General de la ONU y Director para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)


Heraldo Muñoz