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Martes 7 Febrero, 2012

¿Por qué trabajamos las mamás?

The Mumsnet rules, publicación reciente en Reino Unido, pone a pensar a las madres que se plantean dejar su empleo. Esta tesis afirma que a pesar de los techos de cristal de las empresas, las dificultades, horarios, sentimientos de culpa, la mujer debe seguir trabajando después de ser madre.
Con humor y realismo, asegura que si una mujer tiene el colchón económico, la paciencia y la tolerancia para estar todo el día con sus hijos, debe quedarse en casa, si eso es lo que quiere. Pero no todos tenemos las habilidades necesarias para atender a nuestros hijos y mantener la calma. Porque cuidar de los niños 24 horas al día es un trabajo duro para el que no todo el mundo está cualificado. Muchas veces se pierden los nervios. Las periodistas Justine Roberts y Natasha Joffe fundaron el portal Mumsnet y señalan que “todos somos más simpáticos, más divertidos, más equilibrados y más independientes económicamente si trabajamos”.
En estos tiempos de crisis, muchas mujeres trabajan por dinero: porque la economía familiar requiere dos ingresos para pagar la hipoteca, la educación y unos días de vacaciones en la playa. Sin embargo, para muchas mujeres el tema económico no es la principal razón. Trabajan porque les gusta, porque se sienten personas más completas y porque quieren dar ejemplo a sus hijos, muy especialmente a sus hijas y mostrarles que hay igualdad de oportunidades y de obligaciones.
Uno de cada cuatro hombres quiere que su mujer deje de trabajar cuando tiene hijos.
EXPANSION ha realizado una encuesta entre 20 mujeres de diferentes nacionalidades, que trabajan en sectores diversos y que, en general, disfrutan de una posición económica familiar desahogada para conocer el motivo por el que siguen trabajando.
Tres de ellas citaron el factor económico como razón primordial para acudir a la oficina cada mañana, pero existen otros motivos: “trabajo por varias razones, entre ellas, para tener algo interesante de lo que hablar con mi marido (aparte de los niños) cuando llega a casa por la noche”, explica una médico. “Trabajo por si la historia de amor con mi marido se acaba. Hay que mantener la independencia económica”, dice otra que trabaja en un gran banco y tiene un bebé. “Trabajo para tener el 50% de las decisiones económicas en la familia”, asegura otra, también madre de familia numerosa. “Trabajo porque he dedicado mucho esfuerzo a formarme y quiero ser un ejemplo para mis hijos”, dice otra directiva del sector de telecomunicaciones. “Porque me encanta lo que hago. Porque me da seguridad en el futuro. Porque tengo cierta flexibilidad. Porque quiero que mis hijos (sobre todo mis hijas) vean que una mujer puede hacer de todo.
Porque siempre he visto a mi padre y a mi madre trabajando. Porque tengo un marido que me apoya en lo que hago y que comparte las obligaciones conmigo (“home front”). Esto al final repercute en el bienestar de toda la familia”. Sector medios de comunicación. Dos hijas y uno en camino. (www.expansion.com/blogs/polo/).

Helena Fonseca de Odio
Subgerente de Electronic Engineering
Profesora del Instituto de Estudios Empresariales